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LA RECEITA FEDERAL DE BRASIL EN IQUIQUE: EL CORREDOR BIOCEÁNICO ENTRA EN SU FASE OPERACIONAL

por | Jun 10, 2026 | Aéreo, Internacional, Marítimo, Nacional, Novedades, Terrestre

Por primera vez, la aduana brasileña recorrió en terreno la ruta del futuro Corredor Bioceánico Vial y evaluó la infraestructura portuaria de Tarapacá. La visita confirma que el proyecto avanza hacia su puesta en operación y anticipa un escenario de mayor complejidad para el comercio exterior del norte de Chile, donde el rol de los agentes de aduana será determinante.


Había algo simbólico, pero también muy concreto, en la imagen de una delegación de funcionarios brasileños bajando de sus vehículos en el Puerto de Iquique después de haber recorrido más de 2.500 kilómetros por tierra desde el Estado de Mato Grosso do Sul. El trayecto, que comenzó el 30 de mayo en Campo Grande y cruzó Paraguay y el noroeste argentino antes de ingresar a Chile por el Paso de Jama, no fue un ejercicio académico ni un viaje protocolar. Fue la primera misión técnica oficial de la Secretaría Especial de la Receita Federal de Brasil —la aduana del Estado brasileño— sobre el territorio del Corredor Bioceánico Vial. Una señal de que el proyecto que durante años avanzó en papeles y cumbres regionales está entrando, por fin, en su fase operacional.

La delegación llegó a Iquique el 8 de junio de 2026. Su agenda incluyó una reunión técnica organizada por la Empresa Portuaria Iquique (EPI) con la participación de la Dirección Regional de Aduanas, ProChile, ZOFRI, Iquique Terminal Internacional (ITI) y el Gobierno Regional de Tarapacá. Luego, los visitantes continuaron hacia Antofagasta para evaluar también ese terminal antes de emprender el viaje de regreso.

UNA MISIÓN CON PROPÓSITO EXPLÍCITO

El auditor-fiscal Erivelto Moyses Torrico Alencar, director adjunto regional de la Receita Federal, no dejó margen para la interpretación ambigua: «Es una visita muy importante para Brasil, para conocer la infraestructura de las instalaciones portuarias, y también para dialogar con las aduanas de Paraguay, Argentina y Chile». Añadió que las expectativas son grandes porque el corredor «estará pronto en pleno funcionamiento, con toda su estructura de rutas, carreteras y puentes», y que la Aduana brasileña ya está trabajando en la integración de sistemas y la armonización normativa entre los distintos países del corredor.

La frase sobre integración de sistemas es, quizás, la más relevante para los operadores del comercio exterior. El Corredor Bioceánico no es solo un proyecto de carreteras y puentes. Es también un desafío de interoperabilidad entre cuatro sistemas aduaneros distintos, con regulaciones nacionales propias, procedimientos de tránsito diferenciados y tecnologías que, hoy por hoy, no dialogan entre sí de manera fluida. En ese contexto, el avance del Sistema Informático de Tránsito Internacional Aduanero (SINTIA) —que Chile ha priorizado como uno de los ejes de simplificación fronteriza del corredor— es una pieza central del rompecabezas. Sin armonización normativa y tecnológica, la infraestructura física es condición necesaria pero no suficiente.

UN PROYECTO QUE CHILE TIENE CASI LISTO

El Corredor Bioceánico de Capricornio fue formalizado en la Declaración de Asunción de 2015. Conectará el centro oeste de Brasil con los puertos del norte de Chile a través de aproximadamente 2.400 kilómetros de carretera, atravesando el Chaco Paraguayo y el noroeste argentino. Los cinco pasos fronterizos involucrados incluyen Puerto Murtinho-Carmelo Peralta, Pozo Hondo-Misión la Paz y los pasos chilenos de Jama y Sico, además de la estación ferroviaria de Socompa. Los puertos de Iquique y Antofagasta, más los terminales de Mejillones y Tocopilla, son las puertas de salida del corredor hacia los mercados de Asia-Pacífico.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), organismo que respalda técnica y financieramente la iniciativa, ha confirmado que Chile dispone de tramos viales consolidados que ya funcionan como corredores de transporte. El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, en palabras de su titular Juan Carlos Muñoz, ha sido explícito: «Vamos a tener toda nuestra parte ya habilitada» para fines de 2026. El escenario es distinto en Paraguay y Argentina, donde persisten tramos sin pavimentar y el puente internacional Porto Murtinho-Carmelo Peralta —pieza clave de la conexión con Brasil— reporta un 80% de avance.

Brasil, por su parte, tiene las obras terrestres terminadas en aproximadamente un 90% según cifras de Infobae y el BID. La visita de la Receita Federal a Chile es coherente con ese nivel de madurez: cuando la infraestructura física se acerca a su punto de completitud, la atención se desplaza hacia la logística operacional y los mecanismos de control. Y en ese punto, los puertos son el escenario donde todo converge.

IQUIQUE Y SU MOMENTO HISTÓRICO

La Empresa Portuaria Iquique llegó a esta cita en una posición sólida. En 2025, el terminal registró un alza del 40% en la transferencia de carga y alcanzó un récord histórico de 3,5 millones de toneladas movilizadas. En el primer cuatrimestre de 2026, la tendencia continuó con un crecimiento del 4% respecto del mismo período del año anterior, que ya había sido el de mayor actividad de la historia del recinto. El gerente general Rubén Castro Hurtado presentó ante la delegación brasileña las capacidades actuales del puerto y los proyectos de ampliación y modernización en curso, subrayando las ventajas competitivas de Tarapacá como plataforma logística para la macrozona andina.

Esas ventajas son reales y verificables. La ruta del corredor bioceánico que sale por Iquique hacia los puertos del norte chileno es, en línea recta, el trayecto más corto desde el puerto de Santos —en el litoral atlántico brasileño— hacia los mercados del Asia-Pacífico. Frente a la alternativa del Canal de Panamá, la ruta del corredor reduce los tiempos de tránsito en aproximadamente diez días, según proyecciones del Ministerio de Economía chileno. Para cargamentos de soja, maíz, minerales o productos agroindustriales con destino a China, Japón o Corea del Sur, esa diferencia tiene un impacto directo en costos y competitividad.

A esa ventaja geográfica se suma el rol de ZOFRI. La Zona Franca de Iquique no es solo un centro de distribución: es una plataforma que puede agregar valor a las mercancías en tránsito antes de su exportación, transformando a Iquique en algo más que un punto de salida. En palabras del propio presidente de ZOFRI, «lo que comienza a configurarse es una nueva geografía económica. Sudamérica deja de operar como un conjunto de mercados aislados y empieza a funcionar como una red integrada».

Para que esa red funcione bien, la infraestructura portuaria debe ir acompañada de mejoras en los accesos terrestres. La visita de la delegación brasileña también sirvió para constatar uno de los cuellos de botella identificados con mayor claridad: la necesidad de construir un acceso vial dedicado por el sector norte de Iquique, que permita separar el tránsito de camiones con destino al puerto y a ZOFRI del tráfico urbano. Una obra que la EPI considera imprescindible para no transformar el crecimiento proyectado en congestión.

LO QUE VIENE PARA LOS AGENTES DE ADUANA

La puesta en operación del Corredor Bioceánico cambiará de manera sustantiva las condiciones en que se ejerce el comercio exterior en el norte de Chile. El incremento en los volúmenes de tránsito internacional, la incorporación de nuevos tipos de carga, la presencia de operadores de distintas nacionalidades y la necesidad de operar bajo marcos normativos armonizados entre cuatro países configura un escenario de mayor exigencia técnica para toda la cadena logística.

En ese contexto, la figura del agente de aduana adquiere una relevancia que va más allá de la gestión documental. Es el profesional que conoce la normativa, interpreta los regímenes de tránsito, advierte las incompatibilidades entre regulaciones nacionales y garantiza que las cargas circulen con la trazabilidad que los mercados de destino exigen. Una cadena de suministro que atraviesa cuatro países, cinco pasos fronterizos y múltiples sistemas aduaneros requiere de operadores con ese perfil.

La Cámara Aduanera de Chile A.G., que representa y defiende los intereses gremiales de los agentes de aduana del país desde hace décadas, ha seguido con atención el avance del corredor y sus implicancias para la operación aduanera nacional. Así lo demuestra el análisis publicado en su sitio institucional sobre el impacto del Tren Trasandino y los corredores bioceánicos en el comercio exterior chileno. La organización entiende que estar preparados para este cambio no es solo una oportunidad gremial: es una responsabilidad con el comercio exterior del país.

La Receita Federal de Brasil recorrió 2.500 kilómetros para ver con sus propios ojos lo que Chile tiene para ofrecer. Encontró puertos que crecen, infraestructura que se moderniza y una región que se posiciona como la puerta del comercio sudamericano hacia Asia. Ahora corresponde que todos los actores de la cadena logística chilena estén a la altura de lo que ese corredor va a demandar.

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