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EL COBRE EN MÁXIMOS HISTÓRICOS: CLAVES PARA EL COMERCIO EXTERIOR Y LA LOGÍSTICA CHILENA

por | Sep 9, 2026 | Aéreo, Internacional, Marítimo, Nacional, Novedades, Terrestre

El precio del cobre marcó un nuevo hito esta semana al superar los US$14.500 la tonelada, equivalentes a US$6,595 la libra. Según el reporte diario «La Rueda» de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), la cotización llegó a US$14.540 por tonelada, con una variación diaria de 1,18%. El promedio anual del metal acumula un alza cercana al 40% respecto a 2025, de acuerdo con la propia entidad estatal.

Para Chile, principal productor mundial del metal rojo, cada nuevo récord se traduce en mayores ingresos fiscales y en un mejor desempeño del sector externo. También plantea preguntas para quienes gestionan el tránsito físico y documental de esas cargas: agentes de aduana, operadores logísticos y terminales portuarios enfrentan un escenario de alto valor unitario junto a una oferta más ajustada.

Cuatro factores detrás del alza

De acuerdo con el análisis de la corredora XTB, cuatro condiciones explican la trayectoria del precio. La primera es la disponibilidad física desigual entre bolsas: más de la mitad de las 234 mil toneladas de Londres están comprometidas para retiro, Shanghái registra su nivel más bajo desde 2024 con 63 mil toneladas, y Nueva York (COMEX) concentra un récord de 696 mil toneladas, acumulación asociada a la anticipación de un arancel estadounidense al cobre refinado.

La segunda es el backwardation, la disposición de los compradores a pagar más por el metal disponible de inmediato que por la entrega futura: ese diferencial superó los US$430 por tonelada a mediados de agosto, aunque se moderó a cerca de US$74 en la semana previa al nuevo récord.

El tercer factor son los recortes de producción de actores relevantes. Codelco y Freeport ajustaron sus proyecciones tras disrupciones operativas en El Teniente y Grasberg, respectivamente, lo que, según la analista de XTB Emanoelle Santos, «refuerza la percepción de una oferta más ajustada de cobre refinado y concentrados» en un contexto de demanda sostenida por redes eléctricas y centros de datos. El cuarto elemento es la incertidumbre arancelaria: mientras no exista definición sobre la política de Estados Unidos hacia el cobre refinado, los flujos seguirán distorsionando el equilibrio físico global.

Valor récord, volumen más ajustado

El correlato de estas cifras en el comercio exterior chileno es significativo. El Banco Central, en su Informe de Política Monetaria de junio, proyectó que 2026 cerrará con el mayor valor de exportaciones de la historia del país, en torno a US$123.400 millones, y con un superávit comercial récord de US$27.700 millones, resultado que atribuyó principalmente a mejores términos de intercambio y no a un mayor volumen embarcado.

Esa distinción es clave para entender el momento de la cadena logística nacional. El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó que la producción de cobre de julio llegó a 403.424 toneladas, la cifra más baja para ese mes desde 2011, con una caída de 9,4% frente a igual mes de 2025, por condiciones climáticas adversas en el norte y mantenciones programadas, factores que también llevaron a Antofagasta y Lundin Mining a reducir sus guías de producción anual.

En otras palabras, el comercio exterior chileno opera hoy con embarques de mayor valor unitario y volumen físico más variable. Eso exige mayor precisión en cada etapa del proceso de exportación: la valoración aduanera de cada envío cobra relevancia en un mercado donde el precio de referencia puede variar de forma significativa entre la fecha de embarque y la de liquidación final, un factor que agentes de aduana y despachadores deben monitorear con atención.

El desafío para la infraestructura portuaria

El comercio exterior minero depende tanto del precio como de la capacidad física de la cadena logística para movilizar la carga. Puerto Antofagasta, uno de los principales nodos del norte del país para la exportación de concentrados y cátodos, avanza en un plan de inversiones que busca duplicar su capacidad de transferencia, desde las actuales 3,5 millones de toneladas anuales hasta 7 millones, incluyendo la ampliación del molo de abrigo del terminal para reducir cierres por marejadas y habilitar el arribo de naves de mayor tamaño, según información de la propia empresa portuaria.

Ese tipo de proyectos cobra sentido en un escenario donde el valor de cada embarque es más alto, pero su volumen depende de variables externas como el clima o la disponibilidad de agua en las faenas. Para el sistema aduanero y logístico, esto implica operar con márgenes más estrechos frente a la variabilidad de las cargas, sin perder eficiencia ni exactitud documental.

Información de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), elaborada con cifras del Banco Central y del Servicio Nacional de Aduanas, muestra que el intercambio comercial del país ya alcanzaba niveles récord entre enero y abril de 2026, con exportaciones que crecieron 12% frente a igual período de 2025 y una minería que representó el 59,4% del total exportado, cifra que confirma el peso del cobre en el desempeño externo del país durante el resto del año.

Mientras el precio del metal se mantenga en niveles históricos, la infraestructura portuaria, el despacho aduanero preciso y la coordinación logística entre productores, puertos y agentes de comercio exterior serán claves para que Chile capture de manera eficiente los beneficios de este ciclo.

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