La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI), Paula Estévez Weinstein, presentó ante representantes de la sociedad civil los ejes de la política comercial internacional del Gobierno, con énfasis en la diversificación de mercados, la atracción de inversión y el crecimiento económico como prioridades de Estado.
El 6 de mayo de 2026, la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI) celebró la sesión N°34 de su Consejo de la Sociedad Civil (COSOC), en lo que constituyó la primera cita de este tipo bajo la conducción de la subsecretaria Paula Estévez Weinstein. En representación de la Cámara Aduanera de Chile, asistió su presidente Felipe Serrano Solar, quien forma parte de la directiva de este consejo consultivo.
La instancia reunió a representantes de más de veinte organizaciones, entre ellas gremios industriales, exportadores, entidades académicas y organismos de la sociedad civil, todos convocados para conocer y debatir la orientación estratégica de la política exterior comercial de Chile en el actual período de Gobierno.
Un escenario internacional que exige respuestas
La subsecretaria Estévez abrió su exposición con un diagnóstico del contexto global: un sistema internacional bajo presión, marcado por la competencia entre grandes potencias, la erosión del multilateralismo tradicional y el surgimiento de acuerdos y foros plurilaterales como el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) y el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). A ello se suma una revolución tecnológica que pone en el centro la inteligencia artificial, los datos y los minerales críticos, y que estrecha cada vez más el vínculo entre política comercial, tecnología y geopolítica.
En ese marco, América Latina enfrenta sus propias tensiones: bajo crecimiento económico, fragmentación política, presiones migratorias y crimen organizado transnacional. Chile, señaló la autoridad, no está al margen de esas realidades, pero cuenta con herramientas para navegar el escenario con ventaja si actúa de manera estratégica y coherente.
Una red sólida, pero con un desafío urgente
Uno de los puntos que concitó mayor atención durante la sesión fue el diagnóstico sobre la estructura exportadora chilena. Chile ha construido con los años una red de 36 acuerdos económico-comerciales que abarca 66 economías y cubre el 89% del PIB mundial, lo que lo convierte en uno de los países más abiertos del planeta. Sin embargo, esa apertura formal no se traduce necesariamente en diversificación real.
Los datos de la Dirección de Estudios de la SUBREI son elocuentes: cerca del 88% de las exportaciones nacionales se concentra en solo 10 mercados. China, en particular, ha pasado de representar el 2% del destino exportador en 1995 a absorber el 36,2% en 2025. «Tenemos acceso a muchos mercados, pero en la práctica exportamos a un grupo cada vez más acotado. En un contexto internacional más incierto, esta concentración no es solo un desafío económico, sino también una exposición geopolítica», advirtió la subsecretaria.
Ese diagnóstico no es nuevo, pero la presentación le otorgó una urgencia renovada en un momento en que las tensiones comerciales globales —especialmente entre Estados Unidos y China— hacen más volátil cualquier dependencia excesiva de un solo mercado.
Tres pilares y una agenda concreta
La política exterior comercial del Gobierno se estructura en torno a tres pilares: seguridad, confianza y crecimiento económico. El primero aborda el crimen organizado transnacional, el control de fronteras y la migración ordenada. El segundo apunta a reglas claras, cumplimiento de compromisos y relaciones de largo plazo que den estabilidad a los socios comerciales y los inversionistas. El tercero, que fue el eje central de la sesión, plantea la inserción internacional como motor de desarrollo, con diversificación de mercados, atracción de inversión extranjera y mayor valor agregado como metas concretas.
En ese marco, la diversificación se articula en dos dimensiones. La primera es geográfica: India y Filipinas, con los cuales Chile busca avanzar en la suscripción de acuerdos de asociación económica integral (CEPA); el bloque ASEAN como región de expansión estratégica en Asia; la Unión Europea, cuyo acuerdo está en proceso de modernización; y Marruecos, como puerta de entrada al continente africano. La segunda es productiva: avanzar desde la exportación de materias primas hacia productos con mayor elaboración, servicios y nuevas industrias, desarrollando el capital humano necesario para ese salto.
Agenda regional y multilateral
En el plano regional, la presentación destacó el Corredor Bioceánico Vial como un proyecto de integración física que conectará los océanos Pacífico y Atlántico a través de Chile, Argentina, Brasil y Paraguay, con potencial para convertir a los puertos del norte del país en centros logísticos de primer nivel en la región. La agenda con los países vecinos también fue relevada: Argentina, Perú y Bolivia son socios con quienes existe una agenda económica activa, y con Bolivia se acordó iniciar la modernización del acuerdo comercial bilateral.
En materia multilateral, Chile participa activamente en la Organización Mundial del Comercio (OMC), donde defiende la reforma del sistema de reglas del comercio internacional, y en la OCDE, con foco en política industrial, innovación, transformación digital e inteligencia artificial. En el ámbito plurilateral, el CPTPP se consolida como el tercer bloque comercial del país, mientras que la participación en APEC China 2026 y Vietnam 2027 abre oportunidades para posicionar a Chile en temas de transición energética, seguridad alimentaria y digitalización. La adhesión al RCEP —Asociación Económica Integral Regional— también fue mencionada como un paso que profundizaría la integración con economías asiáticas.
La Alianza del Pacífico, por su parte, experimenta un proceso de revitalización, con la adhesión de Costa Rica y una proyección hacia ASEAN, Mercosur, la Unión Europea y Singapur.
Inversión y certeza regulatoria
Otro componente destacado fue la necesidad de crear condiciones internas que sean atractivas para la inversión extranjera. En el marco del Plan de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico, la presentación mencionó la competitividad tributaria, la reducción de la incertidumbre regulatoria, la agilización de proyectos y la mayor certeza para los inversionistas como factores que deben acompañar la apertura comercial para que esta se traduzca en empleo y crecimiento real.
La subsecretaria fue enfática al señalar que el objetivo no es solo negociar acuerdos, sino que esos acuerdos generen resultados concretos para las personas: más exportaciones, más inversión, mejores empleos y una economía más resiliente frente a los vaivenes del escenario global.
La Cámara Aduanera en el debate de política comercial
La participación de Felipe Serrano Solar, presidente de la Cámara Aduanera de Chile, en esta sesión del COSOC refleja el rol activo que el gremio ejerce en los espacios de diálogo entre el sector privado y las autoridades responsables de la política comercial del país. El sector aduanero ocupa una posición estratégica en la cadena del comercio exterior: es el eslabón que transforma los acuerdos y políticas en operaciones concretas, y su experiencia cotidiana en fronteras y puertos le otorga una perspectiva irremplazable sobre los desafíos de facilitación, eficiencia y cumplimiento normativo que enfrenta el comercio chileno.
El intercambio sostenido a lo largo de los 40 minutos de conversación que siguieron a la presentación permitió plantear inquietudes del sector y conocer con mayor detalle la orientación de la agenda gubernamental. La diversificación de mercados, la modernización de acuerdos y la atracción de inversión son materias que afectan de manera directa el volumen y la composición del comercio exterior, y por ende, el quehacer diario de los operadores aduaneros y sus clientes.
La Cámara seguirá participando en estas instancias con la convicción de que una política comercial bien diseñada, estable en el tiempo y construida con los actores relevantes del sector privado es uno de los pilares del desarrollo del país.