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CAF FORMALIZA CRÉDITO DE USD 50 MILLONES PARA EL PUERTO EXTERIOR DE SAN ANTONIO

por | Jun 22, 2026 | Aéreo, Internacional, Marítimo, Nacional, Novedades, Terrestre

El proyecto portuario más importante en la historia de Chile avanzó el 19 de junio hacia su concreción con la firma del primer contrato de crédito entre la Empresa Portuaria San Antonio (EPSA) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF). El organismo multilateral formalizó la entrega de USD 50 millones destinados a costear las obras habilitantes del proyecto Puerto Exterior, las medidas de compensación ambiental asociadas y los trabajos iniciales necesarios para sostener la operación financiera de la empresa durante los próximos dos años.

La ceremonia fue encabezada por el presidente del directorio de EPSA, Sergio Merino Gómez; el gerente general interino de la empresa, Fernando Gajardo; y el gerente de Desarrollo Sostenible de CAF y representante del organismo en Chile, Julián Suárez Migliozzi. El acto se realizó en las dependencias corporativas de la empresa portuaria estatal en San Antonio.

El alcance del financiamiento

El crédito formalizado representa el primer desembolso de una operación aprobada por CAF en marzo de 2025 por hasta USD 150 millones. La cifra de USD 50 millones fue definida en función de las necesidades reales de financiamiento de EPSA para el bienio 2026-2027, sin perjuicio de que el organismo multilateral mantiene disponibilidad para acompañar a la empresa en las etapas siguientes, según precisó el propio representante de CAF durante la firma.

Las obras habilitantes del Puerto Exterior, para las cuales se destina este primer crédito, requieren una inversión total estimada en USD 300 millones. La mitad de ese presupuesto será cubierta por el financiamiento de CAF, y el 50% restante provendrá de recursos propios de EPSA. Según el gerente general interino de la empresa, el uso del crédito permitirá financiar las obras de habilitación previas a la construcción del puerto propiamente tal, las medidas de compensación ambiental exigidas por la Resolución de Calificación Ambiental (RCA), y mantener la operación financiera de la empresa hasta mediados de 2027.

El presidente del directorio de EPSA, Sergio Merino, subrayó el significado del respaldo multilateral: la formalización del crédito reafirma la confianza que organismos financieros internacionales depositan en el proyecto, en la empresa y en el sistema portuario nacional.

Un hito que sigue a la aprobación ambiental

La firma del crédito con CAF tiene lugar poco menos de un mes después de otro hito relevante en la historia del proyecto. El 26 de mayo de 2026, la Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA) de la Región de Valparaíso aprobó por unanimidad la Resolución de Calificación Ambiental del proyecto Puerto Exterior, poniendo término a seis años de tramitación ambiental en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).

El proceso incluyó tres instancias de participación ciudadana, tres adendas y una consulta indígena, además de la emisión de un Informe Consolidado de Evaluación favorable por parte del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA). El gerente general interino de EPSA, Fernando Gajardo, destacó que la aprobación ambiental constituye un reconocimiento a la solidez técnica y ambiental del proyecto, lograda luego de un proceso exhaustivo de evaluación. CAF, al momento de definir el financiamiento, ponderó positivamente la existencia de la RCA como un factor que valida la viabilidad integral de la iniciativa.

Las dimensiones del proyecto

El Puerto Exterior es la mayor obra de infraestructura portuaria en la historia del país. Contempla una inversión público-privada de USD 4.450 millones. De ese total, EPSA aportará USD 1.950 millones para las obras preliminares, la construcción del molo de abrigo de aproximadamente 4 kilómetros, la generación de la dársena, las áreas de respaldo, las vías de acceso y las medidas de mitigación y compensación ambiental. Los USD 2.500 millones restantes serán aportados por el sector privado, a través de concesiones portuarias, para la construcción, habilitación y operación de los dos terminales contemplados.

El diseño del proyecto considera la construcción de dos terminales de 1.730 metros cada uno, con una capacidad conjunta para transferir 6 millones de TEU al año, equivalentes a cerca de 60 millones de toneladas anuales de carga. El nuevo recinto estará además habilitado para atender simultáneamente hasta ocho naves portacontenedores de 400 metros de eslora, los de mayor tamaño que operan actualmente a nivel mundial, y que hoy no pueden recalar en puertos chilenos. Esta capacidad triplicará la del puerto actual, que procesa en torno a 2 millones de TEU anuales. El desarrollo del proyecto se estructurará en cuatro etapas, ajustadas en función de la proyección de la demanda.

El financiamiento del molo de abrigo y el debate público

La firma del crédito con CAF se produce en paralelo a un debate abierto sobre el financiamiento del componente estatal del proyecto. En el último encuentro del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), el biministro de Transportes y Telecomunicaciones y de Obras Públicas, Louis de Grange, reconoció complejidades para asegurar la totalidad de los recursos fiscales necesarios para el molo de abrigo, advirtiendo que una inversión de esa magnitud podría competir con urgencias de carácter social en el presupuesto público. No obstante, el propio gobierno señaló que explora fórmulas de financiamiento con banca multilateral y otros mecanismos internacionales para viabilizar la obra.

En ese contexto, el gerente general interino de EPSA, Fernando Gajardo, confirmó que en la primera etapa será la propia empresa portuaria la que financiará la construcción del molo de abrigo, despejando en parte la incertidumbre instalada en el sector. Gajardo también remarcó que el Ministerio de Transportes ratificó el compromiso del Ejecutivo con el proyecto.

En enero de 2025, EPSA había lanzado la licitación pública internacional para la construcción de las obras habilitantes, proceso en el que participan empresas y consorcios de clase mundial, según informó la propia empresa. La adjudicación de esa licitación está prevista para este año, y el inicio de las obras habilitantes propiamente tal se proyecta para 2027.

Compromisos ambientales

El proyecto incorpora medidas de desempeño ambiental orientadas a reducir los impactos tanto durante la etapa de construcción como en la posterior operación de los terminales. Entre las más relevantes figura la creación del Parque Lagunas de Llolleo, destinado a proteger el sistema de humedales urbanos Ojos de Mar, ubicado en las inmediaciones del futuro emplazamiento portuario. El proyecto considera también la habilitación del Paseo El Molo, un paseo peatonal de aproximadamente 1,5 kilómetros sobre el nuevo molo de abrigo, y la remodelación integral del Parque DyR.

Las observaciones ambientales de mayor relevancia planteadas durante el proceso de evaluación se centraron en los potenciales efectos sobre el Humedal Río Maipo y el sistema Ojos de Mar de Llolleo. EPSA presentó ante el SEA las medidas de mitigación correspondientes, las que quedaron incorporadas en las condiciones de la RCA aprobada.

Relevancia para el comercio exterior y la operación aduanera

San Antonio concentra hoy el mayor volumen de contenedores del país, siendo el principal punto de entrada y salida de carga del comercio exterior chileno. La ampliación de su capacidad mediante el Puerto Exterior tiene implicancias directas sobre la estructura logística nacional, los tiempos de despacho, los costos de las operaciones de importación y exportación, y las condiciones en que se desarrollará el trabajo de los agentes de aduana y los operadores de comercio exterior en las próximas décadas.

La entrada en operación de terminales semiautomatizados con capacidad para naves de gran porte modifica de manera estructural los flujos de carga que transitan por el puerto y, por lo tanto, los procesos de fiscalización y habilitación aduanera asociados. La llegada de buques Post-Neopanamax implica cargas de mayor volumen concentradas en menos recaladas, lo que exige sistemas de despacho más eficientes y una coordinación más estrecha entre la autoridad aduanera, los terminales y los operadores logísticos.

Desde la Cámara Aduanera de Chile A.G. seguimos con especial atención el avance de este proyecto, que marcará un punto de inflexión en la infraestructura habilitante para el ejercicio de la función aduanera en el principal puerto del país, y cuyos efectos sobre la cadena logística y el comercio exterior nacional se proyectan por décadas.

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