La Aduana moderna no se define por la cantidad de escáneres o plataformas digitales que posee. La tendencia internacional apunta a conocer una operación antes de que llegue la carga, cruzar información de distintas fuentes, identificar señales de riesgo y asignar el nivel de control que corresponda.
La Organización Mundial de Aduanas (OMA) impulsa este enfoque mediante gestión del riesgo, digitalización, interoperabilidad y el proyecto Smart Customs. La tecnología es un medio. El objetivo es controlar mejor sin convertir cada operación de comercio exterior en una revisión física.
La versión 4.3.0 del Modelo de Datos de la OMA, aprobada en junio y presentada en julio de 2026, incorpora información anticipada de pasajeros y tripulaciones marítimas, un paquete para el reconocimiento mutuo de programas de Operador Económico Autorizado (OEA), etiquetas JSON y mayor soporte para documentos digitales. La OMA define el Modelo como un lenguaje común para intercambiar información aduanera y regulatoria.
EL CONTROL EMPIEZA ANTES DE LA FRONTERA
Una Aduana contemporánea trabaja con información anticipada. Datos sobre mercancías, operadores, transporte, origen, destino y documentación pueden ser procesados antes del arribo.
La OCDE considera el procesamiento previo a la llegada, la automatización, la gestión del riesgo, las ventanillas únicas, los programas de operadores certificados y la auditoría posterior como componentes de la facilitación comercial.
La inteligencia artificial amplía esta capacidad. Puede analizar grandes volúmenes de registros, detectar relaciones poco evidentes y señalar operaciones que se apartan de determinados patrones. Esto puede apoyar controles sobre clasificación, valoración, origen, propiedad intelectual o fraude comercial.
Pero una alerta algorítmica no es una infracción. Es una señal para orientar la fiscalización. La decisión sigue requiriendo antecedentes verificables y responsabilidad humana.
CHILE YA TIENE UNA BASE DIGITAL RELEVANTE
Chile no parte desde cero. Una parte importante de la infraestructura de una Aduana moderna ya está en funcionamiento.
El principal ejemplo es el Sistema Integrado de Comercio Exterior, SICEX, la ventanilla única administrada por el Ministerio de Hacienda. Su propósito es concentrar electrónicamente trámites y autorizaciones y conectar a los organismos que intervienen en las operaciones.
El Estado de la Hacienda Pública 2025 señala que SICEX integra sistemas del Servicio Nacional de Aduanas, SAG, Instituto de Salud Pública, Sernapesca, Cochilco, Servicio de Impuestos Internos y Tesorería General de la República. También registra avances con la Ventanilla Única Marítima, puertos y actores privados.
Hacienda informó que SICEX procesaba cerca del 90% del valor FOB de las exportaciones y 70% del valor CIF de las importaciones, según antecedentes de 2025. La plataforma también ha avanzado en intercambio electrónico de certificados e interoperabilidad internacional.
GESTIÓN DE RIESGO E INSPECCIÓN
La utilización de datos para seleccionar operaciones tampoco es nueva en Chile. En su Balance de Gestión Integral 2021, el Servicio Nacional de Aduanas documentó modelos analíticos para sus unidades de análisis de riesgo. Entre ellos figuraba un modelo predictivo para estimar riesgo de vulneración de derechos de propiedad intelectual mediante inteligencia artificial.
La inspección no intrusiva es otra pieza. El Ministerio de Hacienda informó que el presupuesto de 2026 contempla aumentar de cinco camiones escáner operativos en 2022 a 22 durante 2026, con nuevas unidades para Valparaíso, Antofagasta y Arica-Parinacota.
Un procedimiento realizado en mayo de 2026 en el puerto de Iquique muestra cómo se articulan las herramientas. Aduanas seleccionó mediante análisis de datos un contenedor declarado como calzado deportivo sin marcas. El escáner permitió detectar indicios que llevaron a abrir la carga: se encontraron 9.972 pares de zapatillas falsificadas, además de carteras y gorros.
La secuencia es significativa: información, análisis de riesgo, selección, inspección tecnológica y revisión física cuando corresponde.
CONFIANZA Y DIFERENCIACIÓN
Otra característica de una Aduana moderna es diferenciar entre operadores según su nivel de cumplimiento.
El programa OEA reconoce a empresas que cumplen estándares de seguridad y cumplimiento. En Chile es voluntario y busca profundizar la seguridad de las operaciones mediante una relación de confianza entre el Estado y el sector privado.
LOS DESAFÍOS QUE SIGUEN
La situación nacional muestra avances concretos, pero también una agenda pendiente. El primer desafío es la interoperabilidad: conectar sistemas no significa necesariamente integración completa. Cada nuevo intercambio exige compatibilizar datos, procesos y responsabilidades.
También deben mejorar la calidad de los datos y la ciberseguridad, porque una Aduana digital concentra información comercial sensible y depende de múltiples conexiones.
El uso responsable de inteligencia artificial plantea otra exigencia. Los modelos pueden equivocarse o generar falsos positivos. Las alertas deben poder ser interpretadas y revisadas por funcionarios responsables de las decisiones.
Finalmente está el capital humano. Una Aduana que utiliza modelos predictivos necesita especialistas capaces de comprender la operación aduanera y los datos que la sustentan.
La OCDE ubica a Chile entre los países de mejor desempeño de América Latina en sus indicadores de facilitación comercial, aunque identifica espacios para seguir avanzando frente a estándares de la organización.
La modernización no consiste en sustituir personas por máquinas. Consiste en utilizar mejor la información para controlar con mayor precisión y facilitar el comercio legítimo.
Chile ya tiene varias de las piezas: información anticipada, SICEX, gestión de riesgo, inspección no intrusiva, programas OEA e interoperabilidad. El siguiente paso es conseguir que funcionen cada vez más como un solo sistema.
La Aduana moderna no es la que acumula más dispositivos. Es la que transforma información confiable en decisiones de control oportunas y verificables, reduciendo intervenciones innecesarias cuando el riesgo es bajo y concentrando capacidades donde los antecedentes justifican una revisión mayor.