La gira que el canciller Francisco Pérez Mackenna desarrolla, desde este domingo, por China, Vietnam y Japón se inserta en uno de los ejes permanentes de la política exterior chilena: fortalecer la presencia del país en Asia Pacífico, la región que concentra algunos de los mercados más dinámicos del mundo y que representa el principal destino del comercio exterior nacional.
La visita considera reuniones con autoridades gubernamentales, representantes empresariales e inversionistas, con el objetivo de profundizar las relaciones políticas y económicas, promover nuevas oportunidades para las exportaciones chilenas y consolidar una agenda de cooperación en materias como comercio, inversión, innovación, tecnología y cadenas de suministro. El itinerario también busca preparar futuros espacios de diálogo económico y fortalecer la posición de Chile en un escenario internacional marcado por una creciente competencia entre las principales economías del mundo.
La relevancia de esta gira radica en el peso que los tres países tienen para la economía chilena. China es, desde hace más de una década, el principal socio comercial de Chile y el mayor destino de sus exportaciones, especialmente de cobre, litio, frutas, vinos, celulosa y productos del mar. Japón mantiene una relación económica consolidada desde hace décadas y continúa siendo un mercado estratégico para la minería, la industria forestal, los alimentos y la energía. Vietnam, por su parte, se ha convertido en una de las economías con mayor crecimiento del Sudeste Asiático y en un destino cada vez más relevante para la diversificación de la oferta exportadora chilena.
Esta realidad explica que Asia Pacífico sea considerada una prioridad de Estado. El Ministerio de Relaciones Exteriores ha señalado que la integración con esta región constituye un componente permanente de la política exterior chilena y que el desafío actual consiste no solo en mantener la apertura comercial, sino también en proyectar al país como un socio confiable que genera valor mediante innovación, inversión y cooperación tecnológica.
Chile cuenta con una amplia red de acuerdos comerciales con las economías asiáticas. A ello se suman mecanismos multilaterales como APEC y el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), instrumentos que han permitido reducir barreras al comercio, facilitar inversiones y ampliar el acceso de productos nacionales a mercados de alto poder adquisitivo.
Sin embargo, el contexto internacional plantea nuevos desafíos. La reconfiguración de las cadenas globales de suministro, las tensiones geopolíticas y la búsqueda de mayor resiliencia logística han llevado a los países a fortalecer sus vínculos con socios estratégicos capaces de ofrecer estabilidad, seguridad jurídica y reglas claras para el comercio internacional.
En ese escenario, la gira del canciller adquiere una dimensión que trasciende el plano diplomático. También constituye una oportunidad para reforzar la imagen de Chile como una plataforma confiable para los negocios y como un país comprometido con el comercio basado en reglas, la integración económica y la apertura de mercados.
Para el comercio exterior chileno, el desafío no consiste únicamente en mantener el dinamismo exportador. También resulta necesario avanzar hacia una matriz exportadora más diversificada, con mayor incorporación de bienes y servicios de valor agregado, innovación tecnológica y soluciones vinculadas a la economía digital. Precisamente, Vietnam representa una oportunidad para ampliar la presencia chilena en una economía de rápido crecimiento, mientras que Japón continúa ofreciendo espacios para fortalecer la cooperación en materias como transición energética, hidrógeno verde, infraestructura y desarrollo tecnológico.
China, en tanto, seguirá siendo un actor fundamental para el desarrollo económico nacional. Además de su condición de principal comprador de productos chilenos, mantiene una presencia creciente como inversionista en sectores estratégicos vinculados a infraestructura, energía, electromovilidad y minería. La consolidación de esta relación exige mantener canales permanentes de diálogo y cooperación que permitan enfrentar tanto las oportunidades como los desafíos derivados de un entorno económico internacional cambiante.
La agenda comercial tampoco puede separarse de la logística. La competitividad internacional depende cada vez más de cadenas de suministro eficientes, procesos digitales interoperables, infraestructura moderna y operaciones capaces de responder con rapidez a las exigencias de los mercados internacionales.
En este ámbito, Chile enfrenta desafíos relevantes. La modernización de puertos, el fortalecimiento de la infraestructura terrestre, la digitalización documental, la interoperabilidad entre plataformas públicas y privadas y la facilitación del comercio continúan siendo elementos esenciales para mejorar la competitividad del sistema logístico nacional.
Los agentes de aduana, junto con los demás operadores de la cadena logística, desempeñan un papel fundamental en este proceso. Su labor contribuye a garantizar el cumplimiento de la normativa, facilitar el flujo del comercio internacional y otorgar certeza jurídica a las operaciones de importación y exportación. A medida que aumentan las exigencias de trazabilidad, seguridad y eficiencia, también crece la importancia de fortalecer los procesos de coordinación entre autoridades, empresas y operadores especializados.
La estrategia de inserción internacional de Chile exige, además, mantener una presencia activa en los principales mercados de Asia Pacífico. En mayo de este año, el Ministerio de Relaciones Exteriores convocó a los embajadores chilenos acreditados en la región para reforzar una estrategia orientada a proyectar al país como un socio que genera valor, promover mayores inversiones y consolidar nuevas oportunidades para el comercio, la innovación y el desarrollo tecnológico. Esa definición confirma que la vinculación con Asia constituye una política de largo plazo y no una iniciativa aislada.
En un escenario internacional caracterizado por cambios permanentes, fortalecer las relaciones con China, Vietnam y Japón representa una señal de continuidad en la política comercial chilena. La apertura de mercados, la profundización de los acuerdos existentes y la consolidación de vínculos institucionales continúan siendo herramientas esenciales para sostener el crecimiento del comercio exterior.
Para Chile, el desafío consiste ahora en traducir esa agenda internacional en mayores oportunidades para sus exportadores y en una cadena logística más eficiente, resiliente y competitiva. La combinación entre diplomacia económica, facilitación del comercio, modernización logística e innovación seguirá siendo un factor determinante para mantener la posición del país como uno de los principales actores comerciales de América Latina en la región Asia Pacífico.
Fuentes: Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. Canciller llama a embajadores en el Asia Pacífico a fortalecer la proyección de Chile como un socio que genera valor; Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. Prioridades de la Política Exterior: Asia Pacífico; Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. Sala de Prensa y agenda internacional 2026.