El transporte marítimo internacional enfrenta un segundo semestre de 2026 marcado por una expectativa de mayor actividad. Luego de varios años en que las cadenas logísticas debieron adaptarse a interrupciones geopolíticas, cambios en los patrones de consumo y una profunda reorganización de las rutas comerciales, diversos indicadores comienzan a mostrar que la demanda de carga volverá a incrementarse durante los próximos meses.
Uno de los antecedentes más relevantes proviene del estudio realizado por Dimerco Express Group, según el cual el 71% de los propietarios de carga de Asia-Pacífico prevé un aumento de la demanda de transporte marítimo y aéreo durante el segundo semestre de 2026. La investigación refleja la percepción de exportadores e importadores frente a un escenario caracterizado por la necesidad de asegurar capacidad logística antes de la temporada alta, la persistente incertidumbre comercial y el proceso de diversificación de las cadenas de suministro.
Lejos de tratarse únicamente de un aumento estacional, la tendencia responde a una combinación de factores estructurales que continúan redefiniendo el comercio internacional. Entre ellos destacan el adelantamiento de embarques —conocido como front-loading— para reducir la exposición a eventuales modificaciones arancelarias, la recuperación gradual de algunos mercados de consumo y la creciente demanda proveniente de industrias de alto valor agregado como inteligencia artificial, centros de datos, semiconductores, electrónica avanzada y comercio electrónico.
UNA DEMANDA CRECIENTE EN UN ENTORNO QUE SIGUE SIENDO COMPLEJO
El incremento previsto en los volúmenes de carga no implica necesariamente una normalización completa de la logística internacional. Por el contrario, el escenario continúa condicionado por diversos factores que limitan la capacidad operativa del transporte marítimo.
Las alteraciones de las rutas comerciales provocadas por la crisis de seguridad en el Mar Rojo han obligado a numerosas navieras a desviar sus servicios por el Cabo de Buena Esperanza, aumentando las distancias recorridas, el consumo de combustible y la utilización de la flota mundial. Paralelamente, distintos puertos continúan enfrentando episodios de congestión derivados de la concentración de recaladas y de una demanda que evoluciona de manera desigual entre regiones.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) ha advertido que estos factores continúan elevando la incertidumbre en las cadenas logísticas internacionales y refuerzan la necesidad de mejorar la resiliencia del sistema marítimo mundial mediante inversiones en infraestructura, digitalización y una mayor coordinación entre los distintos actores de la cadena de suministro.
En la misma línea, análisis de consultoras especializadas como Drewry sostienen que, si bien la capacidad global de la flota continúa expandiéndose con la incorporación de nuevos buques, las restricciones operacionales derivadas de desvíos de rutas y congestión portuaria siguen limitando la disponibilidad efectiva de espacios en determinados corredores marítimos.
LA IMPORTANCIA DE PLANIFICAR CON MAYOR ANTICIPACIÓN
Frente a este escenario, Dimerco recomienda a los propietarios de carga fortalecer la planificación logística mediante reservas anticipadas de espacio, una mayor flexibilidad para ajustar itinerarios y una coordinación más estrecha entre exportadores, importadores, operadores logísticos y transportistas.
Estas recomendaciones responden a una realidad cada vez más evidente: la competitividad logística ya no depende únicamente de la disponibilidad de infraestructura física. También está determinada por la capacidad para anticipar riesgos, intercambiar información en tiempo real y coordinar decisiones entre todos los participantes del comercio exterior.
La gestión eficiente de la información, la digitalización documental y la planificación colaborativa se han transformado en herramientas fundamentales para reducir tiempos de respuesta y disminuir el impacto que generan las interrupciones operacionales.
¿QUÉ IMPLICA ESTE ESCENARIO PARA CHILE?
Para Chile, cuya economía mantiene una fuerte dependencia del transporte marítimo para movilizar exportaciones e importaciones, las proyecciones adquieren una relevancia especial.
El país exporta principalmente cobre, productos forestales, frutas frescas, salmón, vino y otros bienes cuyo acceso oportuno a los mercados internacionales depende del funcionamiento eficiente de la cadena logística. Del mismo modo, una parte significativa de los insumos industriales, bienes de capital y productos de consumo que abastecen al mercado nacional ingresa por vía marítima.
Si la demanda mundial efectivamente aumenta durante el segundo semestre, es razonable prever una mayor utilización de los principales terminales portuarios nacionales, un incremento en las recaladas de naves y una presión adicional sobre la infraestructura logística terrestre asociada al transporte de carga.
Este desafío cobra mayor importancia considerando que durante el invierno diversos puertos del país enfrentan restricciones operacionales derivadas de sistemas frontales, marejadas y condiciones meteorológicas adversas. Aunque estos eventos no suelen provocar daños estructurales relevantes, sí pueden reducir temporalmente la productividad de los terminales, afectar la programación de recaladas y generar mayores tiempos de permanencia para contenedores y cargas.
En consecuencia, la coordinación entre empresas portuarias, terminales concesionados, navieras, transportistas, organismos públicos y operadores logísticos adquiere un carácter estratégico para mantener la continuidad del comercio exterior.
En escenarios de mayor presión logística, la gestión documental y la coordinación de los procesos aduaneros cobran una relevancia aún mayor.
Los Agentes de Aduana desempeñan una función esencial al facilitar el cumplimiento de los procedimientos asociados al ingreso y salida de mercancías, coordinando la interacción entre importadores, exportadores, transportistas, terminales portuarios y las distintas autoridades competentes.
La disponibilidad oportuna de antecedentes, la correcta tramitación documental y la capacidad para adaptarse a modificaciones en los itinerarios marítimos permiten reducir tiempos de espera, minimizar costos y otorgar mayor certeza a las operaciones de comercio exterior.
Más que un actor administrativo, el Agente de Aduana constituye un facilitador del comercio internacional y un elemento clave para fortalecer la competitividad logística del país.
MIRANDO HACIA LOS PRÓXIMOS MESES
Las perspectivas para el segundo semestre de 2026 muestran un comercio marítimo más dinámico, aunque todavía expuesto a un entorno internacional complejo. La mayor demanda prevista por los propietarios de carga coincide con un contexto donde persisten desafíos relacionados con la seguridad de las rutas, la disponibilidad de capacidad, la congestión portuaria y la incertidumbre geopolítica.
Para Chile, este escenario representa tanto una oportunidad como una exigencia. Aprovechar el mayor dinamismo del comercio internacional dependerá de la capacidad de fortalecer la planificación logística, mejorar la coordinación entre los distintos participantes de la cadena de suministro y continuar impulsando procesos que permitan aumentar la eficiencia del sistema portuario y aduanero.
La experiencia reciente demuestra que la resiliencia logística no depende únicamente de la infraestructura disponible. También requiere información oportuna, planificación colaborativa y una gestión integrada que permita responder con rapidez a un entorno global cada vez más cambiante.
FUENTES
- Dimerco Express Group. Asia Pacific Freight Report (junio y julio de 2026); Dimerco Express Group. Asia-Pacific Shipper Survey 2026; Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). Review of Maritime Transport y actualizaciones sobre comercio marítimo; Drewry Shipping Consultants. Container Forecaster y World Container Index; Organización Marítima Internacional (OMI/IMO); Container Trade Statistics (CTS); Banco Mundial. Informes sobre perspectivas del comercio y logística internacional.