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ATACAMA NO DUERME: CÓMO CHILE SE CONVIRTIÓ EN LA CAPITAL MUNDIAL DEL ALMACENAMIENTO DE ENERGÍA

por | May 29, 2026 | Aéreo, Internacional, Marítimo, Nacional, Novedades, Terrestre

La inauguración de la planta Víctor Jara consolida al norte de Chile como el territorio más activo del mundo en sistemas de baterías a gran escala. Detrás hay una convergencia de geografía, política pública y capital global que ningún otro país ha logrado replicar.

Hay lugares en el mundo donde la geografía y la historia se alinean de manera improbable para producir algo que nadie había anticipado del todo. El desierto de Atacama es uno de esos lugares. Durante siglos fue sinónimo de vacío: el territorio con menos lluvia del planeta, un paisaje de sal y roca donde la vida parece imposible. Hoy, ese mismo vacío se ha convertido en el atributo más codiciado por los mayores fondos de infraestructura del mundo. El Atacama tiene el sol más intenso del planeta, y el sol, en la economía de la transición energética, es el activo más valioso que existe.

La semana pasada, la empresa ContourGlobal —filial del grupo KKR, uno de los mayores fondos de capital privado del mundo con activos superiores a los 600.000 millones de dólares— inauguró en la región de Tarapacá la planta Víctor Jara. La instalación combina 231 megavatios-pico de capacidad fotovoltaica con un sistema de almacenamiento de 1,3 gigavatios-hora que puede entregar 200 megavatios de potencia durante 6,5 horas continuas después de la puesta del sol. La inversión total roza los 500 millones de dólares. Es, según la propia compañía, el sistema de baterías de mayor duración a escala industrial en América Latina.

La planta Víctor Jara no llega sola ni de improviso. Es la segunda instalación de ContourGlobal en el país, tras el lanzamiento el año anterior de Quillagua, en la región de Antofagasta, un sistema de 221 MWp con 1,2 GWh de almacenamiento. Ambas plantas operan bajo contratos de compra de energía nocturna a largo plazo —quince años en el caso de Víctor Jara— suscritos con Copec EMOAC, la división de comercialización de energía renovable de Empresas Copec.

EL PROBLEMA QUE LAS BATERÍAS RESUELVEN

Para entender por qué Chile ha atraído este volumen de inversión, hay que comprender primero la paradoja que genera la sobreabundancia solar. El norte del país recibe una irradiación que, en promedio, duplica la de los desiertos europeos y supera con amplitud la del Sahara en términos de irradiación global horizontal. Eso significa que entre las diez de la mañana y las tres de la tarde, las plantas solares generan más electricidad de la que la red puede absorber. El excedente, en ausencia de baterías o mecanismos de almacenamiento, se desecha mediante lo que los operadores llaman curtailment: la energía generada, simplemente, se corta.

El curtailment en Chile creció de manera alarmante entre 2022 y 2024, cuando la expansión solar superó con creces el desarrollo de la infraestructura de transmisión. En 2024, el volumen de energía renovable desechada por este motivo se duplicó respecto al año anterior. El sistema de almacenamiento en baterías se presentó entonces no como una opción tecnológica interesante, sino como una necesidad estructural del modelo energético. Las baterías absorben el exceso solar durante el día y lo liberan durante la noche, cuando la demanda sube y las fuentes intermitentes no producen. Según el Coordinador Eléctrico Nacional, la flota de baterías operativa en 2025 evitó que el curtailment creciera un 43% adicional, mitigando más de 2 teravatios-hora de energía que de otro modo se habrían perdido.

UN ECOSISTEMA DE CAPITAL GLOBAL

Lo que distingue al caso chileno de otros mercados emergentes en energía renovable es la densidad y la calidad del capital que ha concurrido. No se trata de una apuesta de un solo actor ni de un programa de incentivos gubernamentales que atraiga proyectos oportunistas. La lista de inversores activos en Chile lee como un directorio de la infraestructura financiera global.

Atlas Renewable Energy, respaldada por Global Infrastructure Partners —la plataforma de infraestructura de BlackRock, el mayor gestor de activos del mundo—, obtuvo financiamiento de 510 millones de dólares para su proyecto híbrido Estepa. Copenhagen Infrastructure Partners tomó decisión de inversión final sobre un sistema de 220 MW y 1.100 MWh en la región de Antofagasta. La española Grenergy avanza en la construcción del proyecto Oasis de Atacama, presentado como el mayor sistema de almacenamiento del mundo: 2 gigavatios de fotovoltaica y 11 GWh de almacenamiento distribuidos en siete fases, con una inversión total superior a los 2.300 millones de dólares. EDF, en consorcio con la desarrolladora chilena AME, inició la construcción de proyectos de almacenamiento y solar por 2 GWh de capacidad, con el primer contrato de suministro iniciado en enero de 2026 para abastecer operaciones de Codelco.

AES Andes, Engie Energía Chile y Enel Green Power Chile tienen proyectos activos. ENGIE energizó en marzo de 2026 su sistema BESS Los Loros, de 46 MW y 230 MWh, en la región de Atacama. La lista sigue y se extiende.

LOS NÚMEROS QUE EXPLICAN EL LIDERAZGO

El Coordinador Eléctrico Nacional reporta que Chile tiene hoy 3.072 megavatios de capacidad de almacenamiento en baterías operativa o en fase de pruebas, con la mayoría de los proyectos concentrados en el norte. El mismo organismo proyecta la puesta en marcha de 5.400 megavatios adicionales antes de que termine 2026. Los sistemas de almacenamiento representan el 42% de la cartera de proyectos energéticos del país en términos de capacidad instalada proyectada, la categoría individual más grande.

Para situar esa cifra en contexto: Chile superó ya su meta original de 2 gigavatios de almacenamiento para 2030, seis años antes del plazo comprometido. El mercado solar en su conjunto se estima en 19,75 gigavatios para 2026, con proyecciones de llegar a casi 50 gigavatios hacia 2031, según análisis del sector. En enero de 2026, la participación horaria máxima de las energías renovables en el sistema eléctrico nacional alcanzó el 93,59%.

La energía solar representa cerca del 40% del total de las fuentes renovables no convencionales del país, lo que la convierte en el pilar principal de una matriz que ha dejado atrás el carbón a una velocidad que hace pocos años habría parecido irreal. En paralelo, el calendario de subastas 2025-2028 del Gobierno asigna 11,6 GWh de almacenamiento en seis zonas del país, con incentivos por capacidad firme de entre 8 y 12 dólares por MWh que mejoran la rentabilidad de los proyectos híbridos.

LA MINERÍA COMO MOTOR DE DEMANDA

Hay un factor que los analistas mencionan de manera recurrente al explicar el dinamismo del mercado chileno: la demanda industrial. La minería del cobre y del litio, actividades que requieren enormes cantidades de energía eléctrica de manera continua, ha sido el catalizador que convirtió los proyectos de almacenamiento en negocios bancables. Codelco, la mayor minera estatal de cobre del mundo, tiene como objetivo abastecerse exclusivamente con energía renovable hacia 2030, y ha adjudicado más de 3.000 GWh anuales en contratos renovables en los últimos dos años. Esa certeza de demanda a largo plazo es la diferencia entre un proyecto viable y uno especulativo.

Antonio Cammisecra, director ejecutivo de ContourGlobal, lo sintetizó con precisión al momento de inaugurar la planta Víctor Jara: la presencia de una base industrial con alto consumo energético, como la minería, ha impulsado la demanda de energía renovable confiable y predecible. El almacenamiento transforma las renovables de fuentes intermitentes en soluciones energéticas programables, condición indispensable para que puedan sustituir a la generación convencional a gran escala.

LO QUE VIENE

ContourGlobal evalúa inversiones adicionales más al sur del país, incluyendo proyectos cercanos a Santiago y desarrollos eólicos en las regiones central y sur. La empresa anticipa también una demanda creciente por parte de los centros de datos, cuya expansión global exige suministros de electricidad ininterrumpida las veinticuatro horas del día, y que están comenzando a mirar a Chile como destino de instalación.

El camino no está exento de desafíos. Los cuellos de botella en transmisión siguen siendo un obstáculo real: la infraestructura de líneas de alta tensión que conecta el norte generador con los centros de consumo en el centro y sur del país no ha crecido al mismo ritmo que la capacidad instalada. La expansión de la red de transmisión es, probablemente, la asignatura pendiente más urgente del sistema energético chileno.

Pero la dirección es inequívoca. El Atacama, ese desierto que durante siglos fue sinónimo de desolación, se ha convertido en el territorio donde se está escribiendo una parte decisiva del futuro energético global. Las baterías que funcionan bajo sus cielos despejados no alimentan solo a la industria chilena: representan el modelo que otros países estudian y que los inversores internacionales han decidido financiar a escala industrial. El sol del Atacama, alguna vez simplemente despiadado, ahora trabaja para el mundo. Y lo hace también de noche.

Fuentes: Emol/Bloomberg, The Next Web, Renewable Matter, Energy-Storage.News, Mining.com, Strategic Energy Europe, ESS News, Reporte Minero, Centro de Energía UC, Coordinador Eléctrico Nacional (CEN), Mordor Intelligence.

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