El sistema portuario de Valparaíso ha experimentado en los últimos años una transformación estructural orientada a mejorar la eficiencia operativa y responder a la creciente demanda del comercio exterior. En este contexto, la Zona de Extensión de Apoyo Logístico (ZEAL) se ha consolidado como un componente esencial en la articulación de la cadena logística, especialmente durante la temporada alta de exportaciones frutícolas.
ZEAL opera como un recinto extraportuario que concentra procesos críticos antes del ingreso de la carga a los terminales. Su función principal es desacoplar las etapas administrativas, sanitarias y logísticas del espacio portuario, trasladándolas a una zona especialmente diseñada para ello. Este modelo permite reducir la congestión en los accesos al puerto y optimizar los tiempos de operación.
Durante la temporada 2025–2026, el sistema evidenció resultados concretos. Más de 80 mil camiones fueron gestionados en el periodo de mayor demanda, con tiempos de permanencia que en la mayoría de los casos no superaron las dos horas. Este indicador refleja una mejora significativa en la fluidez del sistema, particularmente si se considera el volumen de carga movilizada y la complejidad de los controles asociados.
Uno de los factores determinantes en este desempeño es la integración de procesos en un solo punto. En ZEAL se llevan a cabo revisiones documentales, inspecciones físicas y controles sanitarios, incluyendo aquellos realizados por el Servicio Agrícola y Ganadero y el Servicio Nacional de Aduanas. Esta concentración permite que la carga llegue a los terminales en condiciones de ser embarcada, eliminando tiempos muertos y reduciendo la necesidad de intervenciones adicionales dentro del puerto.
En este esquema, los agentes de aduana desempeñan un rol fundamental. Su labor no solo se limita a la tramitación documental, sino que también implica la coordinación con los distintos actores involucrados en la cadena logística. La correcta clasificación arancelaria, la validación de documentos y la gestión oportuna de autorizaciones son elementos clave para evitar retrasos que puedan afectar la programación de embarques. La eficiencia del sistema depende en gran medida de la precisión y oportunidad de estas gestiones.
Otro elemento relevante es la digitalización de los procesos. La utilización de plataformas tecnológicas permite programar el ingreso de camiones, monitorear su tránsito y coordinar la disponibilidad de servicios. Esta trazabilidad en tiempo real contribuye a distribuir la demanda de manera más equilibrada, evitando la concentración de vehículos en determinados horarios y mejorando la utilización de la infraestructura disponible.
El impacto de este modelo es particularmente visible en la exportación de fruta fresca, donde los tiempos son un factor crítico. Productos como cerezas, uvas y arándanos requieren cumplir ventanas logísticas estrictas para llegar en condiciones óptimas a los mercados de destino. La reducción en los tiempos de espera y la mayor previsibilidad en la operación permiten resguardar la calidad de la carga y mejorar la competitividad de los exportadores.
Asimismo, la eficiencia en la atención de camiones tiene efectos directos en los costos logísticos. Menores tiempos de detención implican una reducción en el consumo de combustible, en las horas de trabajo y en los costos asociados al transporte. Esto se traduce en una cadena más eficiente y sostenible, tanto desde el punto de vista económico como ambiental.
El modelo ZEAL también responde a una necesidad urbana. Al evitar la acumulación de camiones en las inmediaciones del puerto, se reduce el impacto en la ciudad, mejorando la convivencia entre la actividad portuaria y el entorno urbano. Este aspecto es especialmente relevante en Valparaíso, donde las condiciones geográficas imponen restricciones adicionales a la circulación.
En perspectiva, la consolidación de ZEAL refleja una tendencia hacia sistemas logísticos más integrados, donde la coordinación entre actores públicos y privados resulta esencial. La experiencia de Valparaíso demuestra que es posible aumentar la capacidad operativa sin necesidad de expandir significativamente la infraestructura portuaria, siempre que se optimicen los procesos y se incorpore tecnología de manera efectiva.
En un escenario internacional marcado por la competencia entre cadenas logísticas, la capacidad de mover carga de manera rápida, segura y predecible se convierte en un factor determinante. En este contexto, ZEAL no solo cumple una función operativa, sino que se posiciona como un elemento estratégico para sostener la competitividad del comercio exterior chileno.