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PUERTO TERRESTRE LOS ANDES: LA IMPORTANCIA DE LAS COMUNIDADES LOGÍSTICAS

por | Abr 27, 2026 | Aéreo, Internacional, Marítimo, Nacional, Novedades, Terrestre

En los corredores de carga del mundo —sean portuarios, aeroportuarios o terrestres— la coordinación entre actores públicos y privados no es un lujo administrativo; es una condición operativa. Las comunidades logísticas nacen precisamente para satisfacer esa necesidad: articular, en una instancia común, a todos los actores que comparten una misma infraestructura crítica y que, sin mecanismos formales de gobernanza, operan en paralelo sin la sinergia que la competitividad moderna exige.

Chile ha avanzado de manera sostenida en este campo. Desde la conformación de sus primeras comunidades logísticas portuarias, el país cuenta hoy con once instancias activas asociadas a puertos estatales y privados, una aeroportuaria —la primera de ese tipo en América Latina— y, desde abril de 2026, la primera de carácter terrestre, vinculada al Puerto Terrestre Los Andes (PTLA).

El caso del PTLA es ilustrativo de por qué este tipo de gobernanza se vuelve imprescindible. El recinto, ubicado en la comuna de Los Andes y operado por la Sociedad Concesionaria Puerto Terrestre Los Andes (Grupo AZVI), gestiona el tráfico de carga del Paso Los Libertadores, uno de los corredores terrestres más relevantes del cono sur. En 2024 procesó 3.278.948 toneladas de mercancías —equivalentes a ingresos por más de 22 millones de euros— y atendió a 145.731 camiones. Con una capacidad proyectada de 160.000 vehículos anuales y picos de hasta 1.200 camiones diarios, el PTLA concentra además más del 60 % del flujo operativo de las cargas que cruzan Los Libertadores.

En ese espacio coexisten el Servicio Nacional de Aduanas, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), el Servicio de Salud de Valparaíso, agencias de aduana, transportistas internacionales, representantes de empresas extranjeras y operadores logísticos privados. Cada uno con sus propios protocolos, calendarios y urgencias. La ausencia de una instancia formal que los aglutine no solo genera fricciones operativas; también dificulta la identificación de brechas normativas, la implementación de mejoras tecnológicas y la planificación de largo plazo.

Para resolver esa situación, el 23 de abril de 2026 el subsecretario de Transportes, Martín Mackenna, encabezó la ceremonia de entrega de la propuesta de estatutos para la Comunidad Logística del PTLA, con la participación de organismos públicos y gremios privados. Entre los firmantes se contó la Cámara Aduanera de Chile A.G., representada por su presidente, Felipe Serrano Solar, quien encabeza desde hace varios años al gremio que agrupa a los agentes de aduana de todo el país, desde Arica hasta Punta Arenas.

El rol de la Cámara Aduanera en este proceso no es menor. Los agentes de aduana son los operadores que formalizan jurídica y operacionalmente el ingreso y la salida de mercancías del territorio nacional. Su participación en la comunidad logística garantiza que la voz del sector que gestiona los despachos esté presente en las decisiones de gobernanza del recinto. En palabras del propio Nelson Ortega, director regional de Aduana de Los Andes, entre los objetivos del comité está «fortalecer la coordinación interinstitucional público-privada, optimizar los procesos logísticos operacionales e identificar y resolver brechas normativas y de infraestructura».

La experiencia internacional respalda con evidencia concreta el valor de estos modelos. En Europa, las comunidades portuarias más consolidadas datan de décadas. Alfaport, la comunidad portuaria de Amberes, y Uniport, su equivalente en Bilbao, cuentan con personalidad jurídica y estructura organizacional, y son lideradas por el sector privado. La comunidad de Valencia, en tanto, opera sin personalidad jurídica, pero con el liderazgo de su Autoridad Portuaria, lo que le ha permitido posicionarse como uno de los principales puertos de España. En todos estos casos, el denominador común es la existencia de un liderazgo reconocido que articula actores heterogéneos en función de un objetivo compartido.

En el ámbito de los sistemas de información, los Port Community Systems (PCS) han sido el vehículo tecnológico de estas comunidades. Los puertos de Hamburgo, Le Havre y Felixstowe fueron pioneros en su implementación. Barcelona y Valencia en España, y Rotterdam y Ámsterdam en los Países Bajos, los adoptaron en una segunda etapa. Los resultados son elocuentes: la implementación del sistema TELEPORT 2.0 en el Puerto de la Bahía de Algeciras, por ejemplo, estima un ahorro anual agregado de 17 millones de euros, mientras que el sistema equivalente en Jamaica proyecta ahorros de 10 millones de euros anuales. Ambos casos fueron diseñados por IDOM y representan el tipo de resultados a los que Chile aspira mediante la consolidación de sus comunidades logísticas.

En el plano latinoamericano, la Red de Puertos Digitales y Colaborativos —impulsada desde 2014 por el Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA) y la CAF— ha promovido el intercambio de experiencias y la implementación de estándares comunes. Chile ha sido sede del VII Encuentro Latinoamericano y Caribeño de Comunidades Logísticas Portuarias, realizado en la CEPAL en agosto de 2023, y se ha posicionado como uno de los países con mayor desarrollo institucional en la materia dentro de la región.

A nivel nacional, el trabajo académico también ha contribuido a evidenciar el camino recorrido y los desafíos pendientes. Un estudio de la Universidad de Los Andes evaluó las prácticas en las comunidades logísticas de Mejillones, Antofagasta, San Antonio y Valparaíso, y detectó que los aspectos mejor evaluados fueron la sustentabilidad, los sistemas de información y las tecnologías aplicadas, en particular la existencia de una Ventanilla Única de Comercio Exterior. Las áreas con mayor espacio de mejora, en tanto, son aquellas que requieren mayor articulación entre actores, lo que confirma que la gobernanza colaborativa sigue siendo el principal desafío del sector.

El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones ha acompañado este proceso con instrumentos concretos. A través del Programa de Desarrollo Logístico y del proyecto Conecta Logística —apoyado por CORFO— publicó una Guía de Buenas Prácticas para Comunidades Logísticas Portuarias que recoge experiencias nacionales e internacionales, incluidas las de Barcelona, Veracruz y Bilbao. La directora ejecutiva de Conecta Logística, Mabel Leva, ha señalado que el objetivo es impulsar proyectos de alto impacto similares a los que se desarrollan en los referentes europeos, adaptados a las particularidades de cada nodo logístico chileno.

El PTLA enfrenta, además, desafíos propios de su geografía. El Paso Los Libertadores se cerró en 15 ocasiones entre mayo y agosto de 2024 por nevadas intensas, lo que generó acumulación de camiones y pérdidas económicas para los actores de la cadena. Una comunidad logística con gobernanza establecida permite coordinar respuestas anticipadas ante estos eventos, definir protocolos compartidos y reducir el impacto de las contingencias climáticas sobre el comercio exterior.

El camino que inicia el Puerto Terrestre Los Andes con la propuesta de sus estatutos no es un trámite burocrático. Es la formalización de una necesidad que los actores del sector han identificado desde hace tiempo: pasar de la coordinación operativa informal a una gobernanza robusta, permanente y representativa. El modelo existe y ha demostrado su valor en Amberes, Bilbao, Valencia, Barcelona, Valparaíso y San Antonio. Ahora le toca a Los Andes.

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