La naviera china Cosco Shipping Lines inauguró, a fines de 2025, una ruta logística innovadora que conecta directamente Shanghái con el Puerto de Chancay en Perú, integrando por primera vez el transporte marítimo con el despacho aduanero postal y la distribución de última milla en un único proceso operativo. Este desarrollo marca un punto de inflexión en la conectividad comercial entre Asia y la costa occidental de Sudamérica, con implicancias estratégicas para todo el ecosistema logístico regional, incluido el sector aduanero chileno.
Un Modelo de Integración Logística Sin Precedentes
La característica distintiva de este corredor radica en su arquitectura operativa integrada. A diferencia de los servicios tradicionales de transporte marítimo que concluyen con la descarga de contenedores en puerto, este modelo incorpora la gestión aduanera y la distribución final como parte del mismo flujo logístico. Al arribar al Puerto de Chancay, Correos del Perú asume el despacho aduanero y la entrega de última milla, particularmente de productos electrónicos y mercancías de comercio electrónico, garantizando trazabilidad completa desde el punto de origen en China hasta el consumidor final en territorio peruano.
Esta integración elimina múltiples puntos de transferencia y reduce significativamente el número de intermediarios en la cadena, un factor crítico para la eficiencia operativa y la competitividad de costos. Según comunicaciones oficiales de Cosco Shipping Lines, el modelo permite crear condiciones estructurales para la reducción de precios al consumidor final, aprovechando las economías de escala propias del transporte marítimo de alto volumen y la estabilidad inherente a servicios regulares programados.
Chancay Como Nodo Estratégico en el Pacífico Sudamericano
El Puerto de Chancay, cuya primera fase operativa se inauguró en noviembre de 2024, ha sido concebido como un puerto hub de aguas profundas con capacidad para recibir buques de última generación. La primera recalada del nuevo servicio de Cosco se realizó en la víspera de Año Nuevo 2025, consolidando el posicionamiento de este terminal como pieza clave en la reconfiguración de los flujos comerciales entre Asia y Sudamérica.
La ubicación geográfica de Chancay, a 78 kilómetros al norte de Lima, le otorga ventajas competitivas significativas para servir no solo al mercado peruano, sino también como punto de redistribución hacia otros países de la región. Esta condición de hub natural genera interrogantes estratégicas para los puertos chilenos, que históricamente han servido como puertas de entrada y salida para el comercio sudamericano con Asia.
Impacto en el Comercio Electrónico Transfronterizo
El enfoque específico en productos electrónicos y comercio electrónico responde a las tendencias globales de consumo y a las características operativas de estos segmentos: alto volumen, bajo margen unitario, sensibilidad a costos logísticos y demanda de predictibilidad en tiempos de entrega. Cosco Shipping ha identificado este nicho como estratégico, ofreciendo a plataformas de e-commerce y distribuidores una solución integral que simplifica la complejidad inherente al comercio transfronterizo.
Para los consumidores peruanos, esto se traduce en acceso ampliado a productos chinos con precios más competitivos y tiempos de entrega estandarizados. Para los operadores logísticos y agentes de comercio exterior, representa un modelo alternativo que podría replicarse en otras rutas y mercados, modificando las dinámicas competitivas establecidas.
Implicancias para el Sector Aduanero y Logístico Chileno
La activación de este corredor directo entre China y Perú plantea desafíos y oportunidades para Chile. En primer lugar, existe un riesgo potencial de desviación de cargas que anteriormente utilizaban puertos chilenos como punto de entrada para su posterior transporte terrestre hacia mercados andinos y del cono sur. La ventaja competitiva de Chancay en términos de distancia marítima desde Asia y su condición de puerto hub podría atraer flujos que históricamente han transitado por Valparaíso, San Antonio o Antofagasta.
En segundo lugar, el modelo de integración logística postal implementado por Cosco establece un estándar de eficiencia que presiona a otros corredores a innovar en sus propuestas de valor. La reducción de intermediarios, la trazabilidad end-to-end y la simplificación de procesos aduaneros son elementos que los operadores chilenos deberán incorporar para mantener competitividad en segmentos sensibles como el comercio electrónico internacional.
No obstante, también se abren oportunidades de colaboración y complementariedad. Los puertos chilenos podrían desarrollar servicios de conexión con Chancay, aprovechando la proximidad geográfica y las ventajas de los acuerdos comerciales existentes. Asimismo, la experiencia peruana en la integración de procesos aduaneros con operadores postales podría servir como referencia para modernizar procedimientos en Chile, particularmente en el ámbito de pequeños envíos y comercio electrónico B2C.
Contexto de Reconfiguración de Cadenas Globales de Suministro
La iniciativa de Cosco Shipping se enmarca en un contexto más amplio de transformación de las cadenas globales de suministro. Las presiones inflacionarias, las disrupciones logísticas experimentadas durante la pandemia y las crecientes tensiones geopolíticas han incentivado a navieras y operadores logísticos a desarrollar rutas más eficientes, predecibles y resilientes. La integración vertical de servicios, desde el transporte marítimo hasta la última milla, responde a esta lógica de búsqueda de eficiencia sistémica.
Para el sector aduanero, esto implica una evolución hacia modelos de facilitación más ágiles, donde la colaboración público-privada y la digitalización de procesos se vuelven indispensables. El caso de Correos del Perú asumiendo funciones de despacho aduanero ilustra cómo las fronteras tradicionales entre servicios postales, aduaneros y logísticos se están difuminando en favor de soluciones integradas.
Perspectivas y Consideraciones Estratégicas
La consolidación de Chancay como hub regional y la activación de servicios directos desde Asia representan un cambio estructural en la geografía logística sudamericana. Para Chile, esto exige una evaluación estratégica de sus ventajas competitivas actuales y el desarrollo de propuestas de valor diferenciadas que trasciendan la mera competencia en tarifas portuarias.
La conectividad terrestre, la calidad de la infraestructura aduanera, la predictibilidad regulatoria, los acuerdos comerciales vigentes y la eficiencia de los procesos de despacho son factores que pueden compensar eventuales desventajas en distancia marítima. Asimismo, la diversificación de servicios hacia segmentos de mayor valor agregado, como cargas refrigeradas, productos especializados y logística inversa, podría fortalecer el posicionamiento de los puertos chilenos frente a la competencia regional.
El sector aduanero chileno tiene la oportunidad de liderar procesos de modernización que faciliten el comercio electrónico transfronterizo, simplifiquen procedimientos para pequeños envíos y fortalezcan la integración digital con operadores privados. La experiencia internacional demuestra que los países que adoptan tempranamente estándares de facilitación comercial ágiles y predecibles capturan una proporción desproporcionada de los flujos logísticos regionales.
Los desafíos para Chile
La activación del corredor logístico integrado entre Shanghái y Chancay por parte de Cosco Shipping Lines representa un hito en la evolución del comercio exterior sudamericano. El modelo de integración marítimo-aduanero-postal establece un nuevo referente de eficiencia que interpela a todos los actores del ecosistema logístico regional.
Para la comunidad aduanera chilena, este desarrollo constituye simultáneamente un desafío competitivo y una oportunidad de aprendizaje. La respuesta no debe limitarse a la competencia reactiva en tarifas, sino orientarse hacia la innovación en procesos, la facilitación comercial y el desarrollo de propuestas de valor diferenciadas que capitalicen las fortalezas estructurales del sistema portuario y aduanero nacional. La competitividad del comercio exterior chileno en las próximas décadas dependerá, en gran medida, de la capacidad del sector público y privado para adaptarse a estas nuevas dinámicas logísticas globales.