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Navegando la incertidumbre en la logística global

por | Ene 7, 2026 | Internacional

Expertos advierten sobre una «tormenta perfecta» en el sector de carga de proyectos, con implicancias críticas para Chile

Cámara Aduanera de Chile – Enero 2026

Si hay una palabra que define el panorama de la logística global para 2026, según los principales referentes de la industria de carga de proyectos, esa palabra es «incertidumbre». No se trata de un desafío singular y definido, sino de múltiples factores interconectados que configuran lo que Mohammad Jaber, CEO de Combi Lift Projects MEA, describe como «una tormenta perfecta de tensiones geopolíticas, vientos económicos adversos y restricciones logísticas».

Para Chile, cuya economía depende críticamente de megaproyectos mineros, de energía renovable e infraestructura, comprender estas dinámicas globales no es un ejercicio académico: es una necesidad estratégica que determinará la viabilidad y rentabilidad de inversiones por miles de millones de dólares.

El contexto geopolítico: de Suez a Venezuela

Geanean Ordonez, gerente de logística de proyectos en Technip Energies, no es optimista respecto al panorama geopolítico. «A nivel geopolítico, veremos los mismos problemas del año pasado», advierte. La lista es extensa y preocupante.

El Canal de Suez permanece en estado de alerta. Aunque Israel logró un tratado de paz con Gaza, Ordonez y su equipo se mantienen «cautelosamente esperanzados» de que se mantenga, porque cualquier ruptura podría significar un nuevo bloqueo de esta arteria vital del comercio global. La guerra entre Rusia y Ucrania continúa sin resolución aparente, generando sanciones que obstaculizan el abastecimiento de suministros y exportaciones de esa región.

A esto se suma un nuevo factor de incertidumbre: la situación venezolana tras la captura de Nicolás Maduro. Aunque analistas proyectan una posible normalización de la industria petrolera venezolana en un horizonte de 12 a 36 meses, el corto plazo está marcado por la total imprevisibilidad. La eventual reincorporación de Venezuela al mercado petrolero global podría alterar flujos comerciales, rutas marítimas y disponibilidad de crudo pesado, pero nadie puede predecir con certeza cuándo ni cómo ocurrirá esto.

Las disrupciones en el Mar Rojo persisten, obligando a navieras a utilizar rutas alternativas más largas y costosas. Los costos de combustible siguen elevados, y las cambiantes rutas comerciales entre China, el Golfo Pérsico y Europa están forzando a las empresas a repensar completamente sus estrategias logísticas.

La escasez estructural: equipos, buques y personal

Más allá de la geopolítica, el sector enfrenta déficit estructurales que no se resolverán rápidamente. Hay tres cuellos de botella críticos: capacidad de buques limitada, escasez global de equipos especializados y falta de tripulaciones calificadas.

La capacidad de la flota global de buques especializados en carga de proyectos no ha crecido al ritmo de la demanda. Esto se ve agravado por regulaciones ambientales más estrictas que están retirando buques antiguos del servicio antes de que la nueva capacidad entre en operación. El resultado es simple: hay más carga que espacio disponible.

Los equipos especializados necesarios para mover cargas pesadas y sobredimensionadas —grúas de gran tonelaje, sistemas de transporte modular, equipos de izaje especializados— están completamente reservados. Empresas que no aseguraron su espacio en los libros de pedidos de proveedores ya están experimentando retrasos significativos.

La escasez de personal calificado es quizás el desafío más difícil de resolver. No se puede fabricar experiencia y conocimiento especializado de la noche a la mañana. Los operadores de equipos pesados, ingenieros de logística de proyectos y superintendentes de carga experimentados están en demanda sin precedentes.

El panorama de proyectos: calma antes de la tormenta

Ordonez ofrece una perspectiva interesante sobre el pipeline de proyectos: «El panorama de proyectos en 2026 es modesto ahora, pero el pipeline de proyectos futuros mantendrá a todos ocupados durante el período previsible entre 2027 y 2030».

Esta aparente calma de 2026 es engañosa. Las empresas que no se preparen ahora quedarán fuera cuando llegue la oleada. Ordonez es clara en su recomendación: «Los equipos de adquisiciones deberían estar trabajando con proveedores ahora para asegurar su lugar en los libros de pedidos antes de esta próxima temporada ocupada».

Para Chile, esto significa que las empresas mineras planificando expansiones, los desarrolladores de proyectos de hidrógeno verde y los operadores de energía renovable deben actuar con urgencia. Esperar hasta que los proyectos estén completamente aprobados para comenzar el proceso de adquisiciones podría significar retrasos de 12 a 24 meses en la ejecución.

Complejidad regulatoria sin precedentes

Grant Wattman, presidente de Jade Management Group, identifica la «indecisión» como el problema crítico de 2026, particularmente la indecisión de gobiernos y reguladores. No se trata de falta de opciones, sino de falta de voluntad para tomar decisiones que impulsen política globalmente.

Estados Unidos continúa revisando aranceles, las tarifas de buques de la USTR son inminentes y la documentación de importación es más compleja que nunca. El Mecanismo de Ajuste de Carbono en Frontera (CBAM) de la Unión Europea está completamente operativo, añadiendo una capa adicional de cumplimiento para cualquier empresa que exporte a Europa.

Las nuevas regulaciones para el transporte de baterías de litio bajo el Código IMDG tienen implicancias directas para Chile, principal productor de litio de América Latina. Cada embarque de productos de litio, ya sea concentrados o productos procesados, debe cumplir con estándares más estrictos, potencialmente incrementando costos logísticos.

Los equipos de cumplimiento normativo deben trabajar activamente con equipos de adquisiciones y proveedores para asegurar que la documentación sea adecuada. Como señala Ordonez, esto incluye monitorear listas de derivados y proporcionar un marco para que los proveedores reporten correctamente el contenido de acero y aluminio.

Presiones de costos en todos los frentes

La inflación global está comprimiendo márgenes en toda la cadena logística. Los costos de proyectos están aumentando, impulsados por la transición energética y regulaciones ambientales más estrictas. El financiamiento para proyectos intensivos en capital o activos logísticos modernos es cada vez más difícil de asegurar.

Las tarifas portuarias están aumentando globalmente: Rusia incrementó sus tarifas en 15%, Bélgica las ajustó al alza en 1.91%, y el Reino Unido implementó nuevas tasas para el manejo de contenedores en puertos de exportación. Individualmente estos ajustes parecen menores, pero colectivamente representan un incremento estructural en los costos de la logística marítima global.

La congestión de infraestructura y los tiempos de tránsito extendidos están alargando los cronogramas de proyectos, lo que se traduce en costos financieros adicionales por capital inmovilizado.

La solución: digitalización como imperativo

Frente a este panorama, los tres expertos consultados coinciden en una solución: digitalización agresiva e inmediata.

Jaber es categórico: «La digitalización ya no es un lujo. Es cómo compensamos la inflación, aumentamos la eficiencia y nos mantenemos competitivos». Combi Lift está invirtiendo fuertemente en robótica, inteligencia artificial y automatización.

La visibilidad en tiempo real, el mantenimiento predictivo y el uso más inteligente de la capacidad definirán a los ganadores de 2026. Las empresas que aún operan con sistemas manuales o semi-digitalizados enfrentarán desventajas competitivas significativas.

Para el sector chileno, esto significa inversión en plataformas de gestión de cadena de suministro, sistemas de rastreo y trazabilidad, y capacitación de equipos en herramientas digitales. No se trata solo de comprar software, sino de transformar procesos operativos completos.

Implicancias específicas para Chile

Chile enfrenta desafíos particulares en este contexto global de incertidumbre:

Proyectos mineros: Las expansiones planificadas de grandes operaciones mineras y nuevos proyectos dependen de equipos especializados fabricados en Europa, Asia y Norteamérica. Los lead times para equipos críticos como molinos SAG, chancadores y sistemas de transporte están alcanzando 24-36 meses. Empresas que no han asegurado sus pedidos ya están en riesgo de retrasos.

Energía renovable: El ambicioso pipeline de proyectos solares, eólicos y de hidrógeno verde requiere componentes especializados —turbinas eólicas, paneles solares, electrolizadores— que están sujetos a las mismas restricciones de capacidad global. Los proyectos de hidrógeno verde, en particular, requieren equipos que están en su infancia productiva, con pocos proveedores globales.

Exportaciones de litio: Las nuevas regulaciones marítimas para el transporte de baterías de litio añaden complejidad y costos. Chile debe asegurar que sus exportadores cumplan rigurosamente con estos estándares o arriesgarse a retrasos costosos en puertos de destino.

Infraestructura portuaria: La congestión global eventualmente impactará puertos chilenos cuando los flujos comerciales se normalicen. La planificación de capacidad portuaria debe considerar no solo la demanda actual sino los picos proyectados para 2027-2030.

Estrategias de supervivencia para empresas chilenas

Wattman ofrece un consejo que resume bien la filosofía necesaria para 2026: «Sé ágil, resiste, insiste y siéntete cómodo estando incómodo. ¡Qué momento emocionante para estar en nuestro negocio!»

Para empresas chilenas del sector de comercio exterior y logística de proyectos, esto se traduce en acciones concretas:

  1. Reservar capacidad ahora: No esperar aprobaciones finales de proyecto para comenzar conversaciones con proveedores de equipos y servicios logísticos.
  2. Invertir en cumplimiento normativo: Establecer equipos dedicados que monitoreen cambios regulatorios y aseguren documentación adecuada.
  3. Digitalizar operaciones: Implementar sistemas que proporcionen visibilidad en tiempo real de cadenas de suministro.
  4. Diversificar proveedores y rutas: No depender de un solo proveedor o ruta logística. La redundancia tiene un costo pero también un valor en contextos de alta incertidumbre.
  5. Planificar con márgenes amplios: Los cronogramas tradicionales ya no son válidos. Agregar buffers significativos para absorber retrasos inevitables.

La incertidumbre como nueva normalidad

La industria es resiliente y ágil. Puede adaptarse rápidamente, realineando bases de proveedores globales y rutas comerciales, sin importar las decisiones que se tomen. La clave es aceptar la incertidumbre no como un problema a resolver, sino como la condición operativa permanente.

Las empresas chilenas que logren combinar agilidad estratégica, tecnología avanzada y comprensión profunda de dinámicas regionales y globales no solo sobrevivirán 2026, sino que emergerán fortalecidas cuando llegue la oleada de proyectos de 2027-2030.

La pregunta no es si habrá desafíos, sino si estaremos preparados para navegarlos.


Este análisis se basa en entrevistas con líderes de la industria global de logística de proyectos publicadas en Breakbulk Magazine, junto con análisis de regulaciones internacionales vigentes y proyecciones de organizaciones especializadas en comercio internacional.

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