La conexión entre el Atlántico y el Pacífico es un tema de interés para el comercio exterior. Articular rutas, mercados y actores logísticos entre Chile y Brasil exige coordinación y una visión compartida sobre cómo facilitar los intercambios.
Con ese foco se realizó este martes 20 de octubre el seminario “Encuentro Bioceánico Chile-Brasil: Conectando el Atlántico y el Pacífico para el Comercio Global”, organizado por la Cámara Chileno Brasileña de Comercio (CCBC) que preside Selma Nunes. La actividad fue convocada para las 09:30 horas en el Hotel Best Western Premier Marina Las Condes con la presencia de importantes autoridades de ambos países como el senador Nelson Trad, Presidente de la Comisión de RR.EE. y Defensa del Senado Federal Brasileño y Eduardo Cerna, Director de la Policía de Investigaciones de Chile.
El presidente de la Cámara Aduanera, Felipe Serrano Solar, participó en el encuentro, que sitúa la relación entre ambos países en una perspectiva de conectividad bioceánica y comercio global. Su presencia vincula a la asociación gremial con una instancia de diálogo sobre materias que inciden en las cadenas de comercio internacional.
UNA CONEXIÓN QUE REQUIERE MÁS QUE INFRAESTRUCTURA
La conectividad entre dos océanos suele asociarse a corredores de transporte, puertos y pasos terrestres. Pero para que esa conexión se traduzca en oportunidades concretas, también importan los procesos que permiten que las mercancías circulen: la coordinación de los participantes, la gestión documental, la previsibilidad de las operaciones y la relación entre los servicios que intervienen en el comercio exterior.
El trabajo de los agentes de aduana forma parte de esa cadena: se relaciona con la tramitación de operaciones y la interacción entre importadores, exportadores, transportistas, terminales y organismos públicos. Por eso, la integración logística también depende de los procedimientos que acompañan el movimiento de mercancías.
Una mirada bioceánica invita a examinar los flujos de carga, los obstáculos operativos y la colaboración necesaria para avanzar hacia operaciones más eficientes. Son líneas que requieren análisis técnico y coordinación sostenida.
EL VALOR DEL DIÁLOGO ENTRE LOS ACTORES
La convocatoria de la CCBC presentó el seminario como un espacio dedicado a la conexión del Atlántico con el Pacífico en función del comercio global. La invitación enviada a Felipe Serrano Solar confirma la fecha, el lugar y el propósito general del encuentro, pero no detalla las exposiciones realizadas ni consigna acuerdos o conclusiones. Por ello, no corresponde atribuir anuncios específicos a la jornada.
La participación de la Cámara Aduanera expresa el interés gremial por las conversaciones sobre conectividad, logística e intercambio internacional. En cadenas de suministro con múltiples actores, la coordinación entre países y sectores productivos ayuda a desarrollar oportunidades comerciales.
El desafío bioceánico no consiste únicamente en unir geográficamente el Atlántico con el Pacífico. También supone construir vínculos operativos y relaciones de cooperación que hagan útil esa conexión para las empresas y el comercio exterior. El diálogo entre Chile y Brasil ofrece un marco para continuar esa conversación, atendiendo tanto a la infraestructura como a los procesos que hacen posible cada operación.