La decisión de Codelco de suspender temporalmente el desarrollo y la construcción del proyecto Andes Norte, en División El Teniente, abrió un nuevo capítulo en la gestión de riesgos de la minería subterránea chilena. La medida, adoptada con carácter preventivo, responde a la detección de un fenómeno de sismicidad profunda con características distintas a las registradas históricamente en ese sector del yacimiento y busca resguardar la seguridad de los trabajadores mientras se desarrollan estudios técnicos adicionales y se reevalúan las condiciones geomecánicas de la mina.
La decisión fue comunicada luego de que especialistas identificaran un comportamiento geológico que requiere un análisis más exhaustivo antes de continuar con las obras. En este escenario, Codelco optó por privilegiar la seguridad de las personas, suspendiendo las actividades constructivas hasta contar con información técnica suficiente para determinar las condiciones de continuidad del proyecto.
La estatal ha señalado que el monitoreo permanente del macizo rocoso y la evaluación de los parámetros geotécnicos forman parte de los protocolos aplicados en una operación de la complejidad de El Teniente, considerado el yacimiento subterráneo de cobre más grande del mundo. La experiencia acumulada durante décadas ha demostrado que la minería de profundidad exige una vigilancia permanente de variables geológicas que evolucionan a medida que avanza la explotación del mineral.
UN PROYECTO ESTRATÉGICO PARA EL TENIENTE
Andes Norte forma parte de la cartera de inversiones que busca asegurar la continuidad operacional de División El Teniente en el largo plazo. Su desarrollo considera nuevas áreas de explotación que permitirán sostener la producción futura del yacimiento, uno de los activos más relevantes de Codelco y un componente esencial de la minería chilena.
Precisamente por su importancia estratégica, cualquier modificación en su cronograma genera atención dentro de la industria. Sin embargo, la suspensión anunciada corresponde a una medida preventiva sobre un proyecto específico y no implica, por sí sola, una alteración inmediata de la producción nacional de cobre ni de los embarques comprometidos por la empresa.
Andes Norte Nivel Mina es una profundización de El Teniente unos 300 metros abajo de la actual zona productiva alcanzando profundidades totales cercanas a los 1900 metros. La zona cuenta con unos 375 millones de toneladas de reservas, con una ley promedio de cobre de 0,99%, y proyecta procesar cerca de 35 mil toneladas diarias de mineral una vez que alcance su operación en régimen.
La prioridad, de acuerdo con la información entregada por Codelco, es comprender con mayor precisión el fenómeno detectado, fortalecer los modelos geomecánicos y definir las condiciones que permitan retomar las obras bajo estándares adecuados de seguridad.
LA SEGURIDAD COMO PRINCIPIO OPERACIONAL
La minería subterránea moderna incorpora sistemas de monitoreo geotécnico que permiten observar en tiempo real el comportamiento de la roca, registrar eventos sísmicos asociados a la actividad minera y evaluar eventuales cambios en las condiciones del macizo.
Cuando los indicadores muestran comportamientos fuera de los parámetros esperados, las compañías pueden adoptar restricciones operacionales, modificar diseños mineros o suspender determinadas actividades mientras se desarrollan nuevas evaluaciones técnicas.
En Chile, este tipo de decisiones se encuentra enmarcado en un sistema de fiscalización donde participan organismos como el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), responsable de supervisar el cumplimiento de la normativa de seguridad minera, además de otras autoridades competentes cuando corresponde.
El enfoque preventivo busca reducir la exposición de los trabajadores a riesgos derivados de fenómenos geomecánicos propios de explotaciones de gran profundidad, donde las tensiones acumuladas en la roca pueden generar eventos complejos que requieren monitoreo permanente.
IMPLICANCIAS PARA EL COMERCIO EXTERIOR
Chile mantiene su posición como el principal productor mundial de cobre, mineral que representa uno de los pilares de las exportaciones nacionales y una fuente relevante de ingresos para el país.
En consecuencia, el desempeño de las grandes operaciones mineras tiene efectos sobre toda la cadena logística asociada al comercio exterior, incluyendo transporte terrestre, terminales portuarios, servicios aduaneros, almacenamiento y embarque de concentrados y cátodos.
No obstante, especialistas coinciden en que una suspensión preventiva de estas características no necesariamente se traduce en impactos inmediatos sobre los flujos de exportación. En primer lugar, porque corresponde a un proyecto de desarrollo y no al cierre completo de una división. En segundo término, porque las compañías mineras cuentan con mecanismos de planificación operacional que permiten administrar contingencias mientras avanzan las evaluaciones técnicas.
Aun así, la situación vuelve a poner de relieve la importancia de incorporar criterios de resiliencia en toda la cadena minera y logística. La continuidad operacional depende no sólo de la capacidad productiva, sino también de sistemas de gestión de riesgos que permitan anticipar escenarios complejos y responder oportunamente frente a condiciones extraordinarias.
EL DESAFÍO DE LA CONTINUIDAD OPERACIONAL
La industria minera enfrenta un escenario cada vez más exigente. El desarrollo de yacimientos de mayor profundidad obliga a utilizar tecnologías avanzadas de monitoreo, modelos predictivos, instrumentación geotécnica y herramientas de análisis capaces de mejorar la comprensión del comportamiento del macizo rocoso.
A ello se suman las crecientes exigencias en materia de seguridad laboral, sostenibilidad y continuidad operacional, elementos que hoy forman parte de los estándares internacionales aplicables a la gran minería.
En este contexto, las decisiones preventivas adquieren especial relevancia, aun cuando impliquen ajustes en la programación de proyectos. La experiencia internacional demuestra que la gestión temprana de riesgos constituye una de las principales herramientas para resguardar a las personas y preservar la viabilidad de las operaciones en el largo plazo.
UNA SEÑAL PARA TODA LA INDUSTRIA
La suspensión temporal de Andes Norte evidencia la complejidad técnica que caracteriza a la minería subterránea de gran escala y reafirma que la seguridad continúa siendo el principal criterio para la toma de decisiones operacionales.
Para el comercio exterior chileno, la estabilidad de la producción minera y la confiabilidad de las cadenas logísticas siguen siendo factores estratégicos. Mantener altos estándares de seguridad, fortalecer el monitoreo geotécnico y avanzar en la incorporación de nuevas tecnologías contribuye no sólo a proteger a los trabajadores, sino también a preservar la competitividad de uno de los sectores más relevantes para la economía nacional.
Desde la perspectiva de la Cámara Aduanera de Chile A.G., la continuidad de las operaciones mineras bajo condiciones seguras constituye un elemento fundamental para asegurar el funcionamiento eficiente de la cadena logística, la estabilidad de las exportaciones y la confianza que Chile proyecta hacia los mercados internacionales.
Fuentes
- Emol. Codelco suspende temporalmente el desarrollo y construcción del proyecto Andes Norte. 5 de agosto de 2026; Codelco. Comunicados oficiales sobre medidas preventivas, monitoreo geotécnico y continuidad operacional en División El Teniente; Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin). Normativa y funciones de fiscalización en seguridad minera.