Entre octubre 2025 y enero 2026, Agrosuper exportó 58,9 millones de alitas chilenas hacia Estados Unidos para el Super Bowl, protagonizando una operación de comercio refrigerado que demuestra la madurez del ecosistema agroexportador nacional
El Super Bowl LX, disputado este 9 de febrero de 2026 en Santa Clara, consolidó a Chile como proveedor estratégico de uno de los mayores eventos de consumo alimentario del planeta, donde más de 1.400 millones de alitas se consumieron en pocas horas, equivalentes a cuatro unidades por cada habitante de Estados Unidos.
De ese volumen astronómico, 58,9 millones de alitas llevaban el sello chileno, resultado de una operación logística, sanitaria y aduanera de altísima precisión ejecutada por Agrosuper, principal exportador avícola del país.
Chile: Proveedor Clave
La relación comercial avícola entre Chile y Estados Unidos comenzó en 1998 y ha mostrado un crecimiento sostenido. En 2025, Estados Unidos importó aproximadamente 150.000 toneladas de carne de pollo, de las cuales 48.000 toneladas fueron chilenas, concentrando cerca del 30% del total.
De este volumen, 16.000 toneladas corresponden a alitas, generando un negocio superior a US$150 millones anuales. Juan Carlos Domínguez, director ejecutivo de ChileCarne, destaca: «Chile es un productor de pollo de clase mundial y cada vez se ha ido profundizando su venta en el mercado estadounidense».
La Operación: 163 Contenedores
Nicolás Rosenfeld, gerente de Ventas Internacionales de Agrosuper, explica: «En el período previo al evento, nuestras exportaciones de alitas se acercan a las 1.500 toneladas mensuales». Entre octubre de 2025 y enero de 2026, Agrosuper exportó 3.819 toneladas de alitas, equivalentes a 58,9 millones de unidades.
Esta operación requirió 163 contenedores refrigerados de 40 pies (reefer), cada uno con capacidad neta de 24 toneladas. El costo logístico total se estimó entre US$1,1 y US$1,5 millones, equivalente a aproximadamente 2 centavos de dólar por alita.
Cadena Logística: Ocho Etapas Críticas
El proceso comienza con la certificación sanitaria. Chile cuenta desde 2007 con equivalencia certificada del sistema USDA-FSIS, permitiendo que productos avícolas chilenos ingresen a Estados Unidos sin barreras técnicas adicionales.
Cada lote incluye certificados oficiales del SAG y documentación FSIS. La cadena de frío es crítica: las alitas se someten a preenfriamiento hasta -18°C y se colocan dispositivos dataloggers que registran temperatura durante todo el trayecto.
Desde plantas de procesamiento, las alitas viajan en camiones refrigerados hasta puertos de San Antonio o Valparaíso. El transporte marítimo dura entre 20 y 30 días. Durante todo el trayecto, los contenedores reefer mantienen temperatura constante monitoreada.
Al llegar a Estados Unidos, cada contenedor pasa por inspección del Customs and Border Protection (CBP) y reinspección del Food Safety and Inspection Service (FSIS). Hasta obtener aprobación, la mercancía permanece bajo garantía aduanera.
El lead time total, desde producción hasta distribución final, oscila entre 26 y 40 días, exigiendo planificación backward desde la fecha del Super Bowl.
Factores críticos de Éxito
La operación se sostiene en cinco pilares: equivalencia sanitaria Chile-USDA sin barreras técnicas; cadena de frío continúa con monitoreo térmico; pre-filing aduanero ante CBP para evitar retenciones; planificación backward desde fecha del evento; y coordinación entre exportador, naviera, broker y FSIS.
Los riesgos operativos principales se mitigan mediante sensores reefer, certificación previa, buffers de tiempo y filing anticipado.
Más Allá de las Cifras
Rosenfeld señala: «Para nosotros es muy significativo ser parte de un evento de esta magnitud. Es un logro que refleja el trabajo constante por posicionar a Chile como proveedor confiable de proteína animal».
El fenómeno del Super Bowl y las alitas está arraigado en la cultura estadounidense. Desde 1964, cuando Teressa Bellissimo las cocinó en el Anchor Bar de Buffalo, las «Buffalo Wings» se convirtieron en ícono gastronómico inseparable del fútbol americano.
Conclusión
La exportación de 58,9 millones de alitas chilenas es la demostración de que Chile ha construido un ecosistema agroexportador, sanitario y logístico de clase mundial, capaz de cumplir con los más altos estándares internacionales bajo presión de tiempo extrema.
Con 163 contenedores refrigerados, costo de 2 centavos por unidad y ventana logística de 40 días, Chile anotó su propio touchdown en la gran final del comercio internacional.