La Unión Europea acaba de anunciar una decisión que transformará radicalmente el comercio electrónico transfronterizo: desde 2026, eliminará la exención de aranceles para envíos menores a 150 euros, establecerá una tasa fija de 3 euros por paquete y aplicará aranceles «desde el primer euro» a todas las importaciones de bajo valor. Esta medida, que afecta directamente a gigantes del comercio digital como Shein, Temu y AliExpress, sigue un camino que Chile ya recorrió en octubre de 2024 cuando implementó su propia reforma tributaria para el comercio electrónico. La convergencia de políticas entre Chile y Europa revela una tendencia global ineludible: la era de las compras online sin tributación está llegando a su fin.
La Decisión Europea: Un Golpe al Modelo de Negocio Asiático
La decisión del Consejo de la Unión Europea no es improvisada. Durante años, los comerciantes europeos han denunciado una competencia que consideran profundamente desequilibrada: mientras ellos pagan IVA, impuestos corporativos, alquileres, salarios y todos los costos de operar formalmente en territorio europeo, plataformas extracomunitarias como Shein, Temu y AliExpress vendían millones de productos aprovechando una exención arancelaria para envíos menores a 150 euros que fue diseñada décadas atrás para facilitar pequeños envíos personales, no para sostener imperios comerciales digitales.
Los números son elocuentes. En 2024, miles de millones de paquetes pequeños llegaron a la Unión Europea desde fuera de sus fronteras, y el 91% de los envíos valorados en menos de 150 euros provenían de China. Shein, Temu y AliExpress concentran la mayor parte de este volumen, operando un modelo de negocio basado en precios ultra bajos posibilitados, en parte, por la ausencia de tributación aduanera. Un vestido de 15 euros enviado desde China llegaba directamente al consumidor europeo sin pagar aranceles ni IVA en muchos casos, mientras que el mismo vestido vendido por una tienda establecida en Madrid, París o Berlín debía incluir IVA, cumplir regulaciones laborales locales y competir con márgenes mucho más estrechos.
Valdis Dombrovskis, comisario europeo de Economía, fue enfático al anunciar la medida: los ministros de Economía de la UE dieron el visto bueno a esta tasa de 3 euros sobre paquetes de bajo valor como «un paso importante para asegurar la igualdad de condiciones para las empresas europeas». La tasa de 3 euros es provisional hasta 2028, período durante el cual se evaluará su efectividad y se decidirá si se convierte en permanente o si se ajusta.
Pero la tasa de 3 euros es solo el comienzo. El Consejo también ha mandado la señal política de que se introducirá una tasa de tramitación adicional en torno a noviembre de 2026, destinada a compensar los costos crecientes que soportan las aduanas al gestionar millones de paquetes diarios. Esta tasa, cuyo diseño concreto y fecha final siguen en negociación entre el Consejo y el Parlamento Europeo, podría añadir entre 2 y 3 euros adicionales por envío, elevando significativamente el costo final para los consumidores.
Además, y esto es crucial, se aplicarán aranceles desde el primer euro según el tipo de producto. La exención arancelaria para envíos menores a 150 euros desaparecerá completamente. Textiles, electrónicos, juguetes, accesorios, todos los productos estarán sujetos a los aranceles correspondientes según la nomenclatura aduanera europea. Dependiendo del tipo de producto, estos aranceles pueden variar entre 5% y 12%, aunque algunos productos específicos pueden tener tasas aún mayores.
Chile: Adelante en la Reforma
Mientras Europa planifica implementar estos cambios en 2026, Chile ya lleva meses operando bajo un régimen similar. El 25 de octubre de 2025, entró en vigor la Ley de Cumplimiento de las Obligaciones Tributarias (Ley N° 21.713), que modificó radicalmente el tratamiento tributario de las importaciones de bajo valor realizadas a través de plataformas digitales.
Antes de esta fecha, los envíos valorados en hasta US$41 no pagaban IVA ni aranceles de importación. Esta exención, pensada originalmente para facilitar pequeños envíos personales, se había convertido en una autopista tributaria para millones de productos que ingresaban al país sin generar un peso de recaudación fiscal. Durante 2024, ingresaron a Chile más de 54 millones de paquetes, de los cuales más de 50 millones correspondían a importaciones por un monto declarado igual o menor a US$41, es decir, más del 93% del total. Solo hasta octubre de 2024 ya habían ingresado más de 39 millones de envíos de este tipo, equivalentes al 90% del total.
La reforma chilena estableció que las internaciones valorizadas en hasta US$500 están afectas al IVA del 19%, eliminando la exención anterior pero ampliando significativamente el umbral de valor. La innovación clave es que el IVA debe ser cobrado directamente por las plataformas de intermediación al momento de la compra, cuando estas estén inscritas en el sistema de tributación simplificada del Servicio de Impuestos Internos (SII). Esto significa que el consumidor paga el impuesto en el precio final de su compra online, y la plataforma es responsable de declarar y pagar mensual o trimestralmente este tributo a las arcas fiscales chilenas.
El primer mes de implementación arrojó resultados prometedores. Entre el 25 de octubre y el 24 de noviembre de 2025, se registraron 3.347.967 envíos bajo los US$500 a través de empresas de correo rápido o courier, de los cuales 2.585.321 llegaron a Chile con el IVA cobrado, equivalente al 76,7%. Esto se tradujo en US$9,9 millones de IVA recaudado directamente por las plataformas. Si se excluye la última semana de octubre, durante la cual llegaron envíos comprados antes de la implementación de la ley, el porcentaje de cumplimiento sube a 91%, un indicador extraordinariamente positivo para una reforma tributaria de esta magnitud.
Al 1 de diciembre de 2025, ya eran 29 las plataformas inscritas en el régimen de tributación simplificada del SII, entre las que destacan AliExpress, Amazon, Shein, Temu, Shopee y otras de menor tamaño. AliExpress, que concentra el 78% de las transacciones de comercio electrónico transfronterizo en Chile según datos del SII, fue una de las primeras en inscribirse y comenzar a cobrar el IVA correctamente.
Comparación de Cargas Impositivas: Chile vs Unión Europea
Para entender el impacto real de estas reformas en los consumidores, es útil comparar las cargas impositivas resultantes en Chile versus la Unión Europea.
Sistema Chileno (desde 25 de Octubre 2025):
- IVA: 19% fijo sobre el valor de la compra para envíos hasta US$500
- Aranceles: No aplican hasta US$500
- Tasas adicionales: Ninguna
- Carga impositiva total: 19% del valor de la compra
Sistema Europeo (desde 2026):
- IVA: Variable según país de destino, oscila entre 16% (Luxemburgo) y 27% (Hungría), con un promedio de 21,72% en la UE
- Tasa de paquete: 3 euros fijos por envío (provisional hasta 2028)
- Tasa de tramitación: Posiblemente 2-3 euros adicionales desde noviembre 2026
- Aranceles: Desde el primer euro según tipo de producto, típicamente entre 5% y 12%
- Carga impositiva total: IVA + 5-6 euros de tasas + aranceles = significativamente superior a Chile
Para ilustrar con un ejemplo concreto: una compra de 50 euros (aproximadamente US$54) en la Unión Europea enfrentaría:
- IVA al 21% (promedio): 10,50 euros
- Tasa de paquete: 3 euros
- Tasa de tramitación (estimada): 2 euros
- Aranceles estimados (10% para productos típicos de e-commerce): 5 euros
- Total de impuestos y tasas: 20,50 euros sobre una compra de 50 euros, es decir, 41% adicional
La misma compra en Chile (US$54):
- IVA al 19%: US$10,26
- Sin tasas adicionales
- Sin aranceles
- Total de impuestos: US$10,26 sobre una compra de US$54, es decir, 19% adicional
La diferencia es sustancial. El sistema chileno es más simple, más predecible y resulta en una carga tributaria significativamente menor para el consumidor. Europa ha optado por un enfoque multicapa que combina IVA variable, tasas fijas y aranceles desde el primer euro, lo que genera mayor complejidad administrativa y costos más altos para el consumidor final.
Filosofías Regulatorias Diferentes, Objetivos Similares
Las diferencias entre los enfoques chileno y europeo reflejan contextos económicos y políticos distintos, pero persiguen objetivos fundamentalmente similares: terminar con la competencia desleal, mejorar la recaudación fiscal y fortalecer el control aduanero.
El modelo chileno privilegia la simplicidad y la recaudación eficiente. Un solo impuesto (IVA), un umbral relativamente alto (US$500), sin tasas adicionales de tramitación, con las plataformas como agentes recaudadores directos. Este diseño minimiza la fricción administrativa, facilita el cumplimiento de las plataformas y genera menor resistencia en los consumidores. El SII chileno apostó por la colaboración con las grandes plataformas internacionales, realizando intensos esfuerzos de coordinación previos a la implementación, publicando circulares instructivas detalladas y facilitando el proceso de inscripción. El resultado ha sido un cumplimiento superior al 75% desde el primer mes.
El modelo europeo es más complejo y multifacético, reflejando tanto la necesidad de compensar costos aduaneros crecientes como presiones políticas de diversos sectores. La tasa fija de 3 euros por paquete es una señal política contundente: no se trata solo de recaudar IVA, sino de encarecer deliberadamente las importaciones de bajo valor para proteger al comercio local europeo. La aplicación de aranceles desde el primer euro añade otra capa de protección para los productores europeos. Y la posible tasa de tramitación adicional reconoce que el procesamiento de millones de paquetes pequeños genera costos administrativos significativos para las aduanas que deben ser recuperados.
Desde la perspectiva de equidad tributaria, ambos sistemas buscan lo mismo: que un producto vendido por una tienda establecida localmente y ese mismo producto vendido por una plataforma digital extranjera paguen cargas tributarias similares. Durante años, el comercio local operó en desventaja competitiva, pagando todos los impuestos mientras las plataformas digitales aprovechaban exenciones pensadas para otra época. Las reformas chilena y europea buscan corregir ese desequilibrio.
Impacto en las Plataformas Digitales: Adaptarse o Perder Competitividad
Shein, Temu y AliExpress, los tres gigantes más afectados por estas reformas, han reaccionado de manera diferente pero todas han comenzado a adaptarse.
En Chile, las tres plataformas se inscribieron rápidamente en el sistema de tributación simplificada del SII y comenzaron a cobrar el IVA desde el primer día de implementación de la ley. La alternativa era peor: si no cobraban el IVA, sus envíos quedarían retenidos en aduana hasta que el consumidor pagará el impuesto más costos de almacenaje y demoras, arruinando completamente la experiencia de compra. AliExpress, con el 78% del mercado chileno, fue particularmente proactiva, implementando el cobro de IVA de manera eficiente y comunicándose claramente a sus usuarios chilenos.
En Europa, las plataformas han tenido más tiempo para prepararse dado que la implementación es recién en 2026, pero las señales son claras: deberán inscribirse, cobrar impuestos y competir en condiciones más equilibradas. Shein, que ha estado expandiéndose agresivamente en Europa con campañas de marketing masivas, enfrentará el mayor desafío dado que su modelo de negocio se basa en precios extremadamente bajos. Una carga adicional de 20-40% (IVA + tasas + aranceles) sobre productos que hoy cuestan 10-15 euros podría hacer que muchos consumidores reconsidere sus compras.
Temu, la plataforma china de comercio electrónico que ha crecido exponencialmente durante 2023 y 2024, también verá afectada su propuesta de valor basada en «precios increíblemente bajos». Su estrategia de subsidiar envíos y vender con márgenes mínimos para ganar cuota de mercado rápidamente será menos efectiva cuando los consumidores deban pagar 5-6 euros de tasas más aranceles sobre cada compra.
AliExpress, el veterano de las tres, podría estar mejor posicionado para adaptarse dado que ya opera en múltiples jurisdicciones con diferentes regímenes tributarios y tiene experiencia navegando complejidades regulatorias. Su experiencia en Chile, donde logró cumplir eficientemente desde el primer día, sugiere que la plataforma tiene la capacidad operativa y tecnológica para implementar cobros de impuestos correctamente.
El Rol Estratégico de los Agentes de Aduana
Para los aproximadamente 2.200 agentes de aduana habilitados en Chile, y para sus colegas en Europa, estas reformas representan tanto desafíos como oportunidades significativas.
Nuevas áreas de especialización: El régimen de tributación simplificada para plataformas digitales es un campo relativamente nuevo que requiere expertise específica. Agentes de aduana que dominen los procedimientos de inscripción de plataformas, los mecanismos de declaración y pago de IVA, las reglas de clasificación arancelaria para productos de comercio electrónico y los sistemas digitales de gestión tributaria tendrán ventajas competitivas significativas.
Asesoría a plataformas emergentes: Mientras que los gigantes como Shein, Temu y AliExpress tienen recursos para contratar equipos legales y tributarios especializados, cientos de plataformas de menor tamaño que operan comercio transfronterizo necesitarán asesoría profesional para inscribirse correctamente, cumplir con sus obligaciones tributarias y evitar sanciones. Los agentes de aduana pueden ofrecer servicios de consultoría en estos ámbitos.
Gestión de envíos no conformes: A pesar del alto cumplimiento en Chile (76,7% en el primer mes), todavía existe un 23% de envíos que no llegan con el IVA cobrado correctamente. Estos envíos requieren tramitación tradicional en aduana, clasificación arancelaria, determinación de valor, pago de impuestos y liberación de mercancías. Este volumen de trabajo adicional representa oportunidades para agentes de aduana especializados en despachos rápidos de pequeños envíos.
Capacitación y actualización continua: Las normativas tributarias y aduaneras para comercio digital están en constante evolución. Europa implementará cambios en 2026, pero es probable que haya ajustes posteriores basados en la experiencia operativa. En Chile, aunque el sistema está funcionando, es posible que surjan modificaciones para mejorar el cumplimiento del 23% que aún no tributa correctamente. Los agentes de aduana que inviertan en capacitación continua, que participen en instancias gremiales como la Cámara Aduanera de Chile, y que se mantengan actualizados sobre cambios normativos internacionales estarán mejor posicionados para agregar valor a sus clientes.
Transformación digital: Tanto en Chile como en Europa, la gestión tributaria del comercio electrónico depende críticamente de plataformas digitales integradas. El Sistema Integrado de Comercio Exterior (SICEX) en Chile, aunque implementado más tarde que en países vecinos, está avanzando en su despliegue. En Europa, se está desarrollando el futuro Centro de Datos Aduaneros de la UE que centralizará información sobre millones de envíos. Los agentes de aduana que dominen estas herramientas tecnológicas, que puedan procesar información en tiempo real y que utilicen inteligencia de datos para optimizar operaciones tendrán ventajas competitivas decisivas.
Chile como Caso de Estudio Internacional
Con más de un año de ventaja en la implementación, Chile se ha convertido en un caso de estudio internacional sobre cómo regular el comercio digital sin colapsar la logística ni generar rechazo masivo de los consumidores. Autoridades tributarias y aduaneras de otros países están observando la experiencia chilena para aprender lecciones aplicables a sus propios contextos.
Los elementos exitosos del modelo chileno incluyen:
Colaboración público-privada previa: El SII y Aduanas realizaron intensos esfuerzos de coordinación con las principales plataformas internacionales antes de la implementación, facilitando que estas se inscribieran y prepararan sus sistemas tecnológicos con anticipación. Esta colaboración evitó el colapso operativo que podría haber ocurrido si las plataformas no hubieran estado listas el día uno.
Simplicidad del sistema: Un solo impuesto (IVA 19%), sin tasas adicionales, sin aranceles hasta US$500, con las plataformas como agentes recaudadores. Este diseño es fácil de entender para consumidores, fácil de implementar para plataformas y fácil de fiscalizar para autoridades.
Umbral relativamente alto: US$500 es un umbral generoso que cubre la gran mayoría de las compras de comercio electrónico típicas. Esto minimiza el número de envíos que requieren tramitación aduanera compleja y facilita el cumplimiento.
Transparencia y comunicación: El SII publicó circulares instructivas detalladas, respondió consultas de plataformas y empresas, y realizó campañas de difusión para que los consumidores entendieran los cambios. Esta transparencia generó confianza y facilitó la adaptación.
Los desafíos pendientes del modelo chileno que otros países pueden aprender a evitar incluyen:
Brecha de cumplimiento del 23%: Aunque el 76,7% de cumplimiento en el primer mes es notable, todavía existe un 23% de envíos que no tributan correctamente. Identificar las causas (plataformas pequeñas no inscritas, evasión deliberada, problemas técnicos) y diseñar estrategias de fiscalización específicas será crucial para cerrar esa brecha.
Diferencia entre courier y correos: El cumplimiento vía courier fue del 76,7%, pero vía Correos de Chile solo del 63,65%. Esta diferencia sugiere desafíos específicos en el canal postal tradicional que requieren atención.
Capacidad de fiscalización: Con millones de envíos mensuales, fiscalizar efectivamente el cumplimiento tributario requiere sistemas digitales robustos, inteligencia artificial para detectar anomalías y suficiente personal capacitado. Chile está trabajando en fortalecer estas capacidades, pero es un proceso continuo.
El Futuro del Comercio Digital: Regulación Global Convergente
La coincidencia temporal de las reformas chilena (2025) y europea (2026-2028) no es casual. Refleja una tendencia global hacia la regulación del comercio digital transfronterizo que está ocurriendo simultáneamente en múltiples jurisdicciones.
Estados Unidos está considerando reformas similares para cerrar la exención «de minimis» que permite la entrada de envíos menores a US$800 sin aranceles, una laguna que ha sido masivamente explotada por plataformas chinas. Legisladores estadounidenses de ambos partidos han propuesto proyectos de ley para eliminar o reducir drásticamente esta exención, citando preocupaciones de competencia desleal, pérdida recaudatoria y dificultades para controlar productos peligrosos o falsificados.
Canadá redujo su umbral de exención de CAD$150 a CAD$40 para plataformas digitales en 2021, y está evaluando eliminarlo completamente. Australia implementó un sistema de GST (impuesto al valor agregado) para todas las importaciones de bajo valor desde 2018. Nueva Zelanda hizo lo mismo en 2019. Singapur, Sudáfrica, Noruega, todos han implementado reformas similares en los últimos años.
Esta convergencia regulatoria global responde a tres factores fundamentales:
Pérdida recaudatoria significativa: Con miles de millones de dólares en comercio electrónico transfronterizo operando sin tributar, los gobiernos están dejando de recaudar cantidades sustanciales en impuestos indirectos. En tiempos de presiones fiscales, esta pérdida es insostenible.
Competencia desleal insostenible: El comercio local formal no puede competir contra plataformas digitales que operan sin pagar impuestos. Esta competencia desleal destruye empleos locales, reduce recaudación de impuestos corporativos y sobre nómina, y genera presión política para actuar.
Dificultades de control aduanero: Millones de paquetes pequeños entrando con declaraciones de valor mínimas dificultan el control de productos falsificados, peligrosos o prohibidos. Cerrar exenciones facilita el control al obligar a todos los envíos a pasar por procesos aduaneros más rigurosos.
Lecciones para Profesionales del Comercio Exterior
La experiencia comparada de Chile y Europa ofrece lecciones valiosas para agentes de aduana y otros profesionales del comercio exterior:
La regulación del comercio digital es inevitable: No es una cuestión de «si» sino de «cuándo» y «cómo». Los profesionales que se anticipen a estos cambios, que inviertan en entender los nuevos regímenes tributarios y que desarrollen expertise en comercio electrónico transfronterizo estarán mejor posicionados cuando las reformas lleguen a sus jurisdicciones.
La simplicidad regulatoria genera mayor cumplimiento: El modelo chileno, más simple que el europeo, ha logrado 76,7% de cumplimiento en el primer mes. La complejidad genera confusión, errores y oportunidades para la evasión. Los profesionales deben abogar por sistemas regulatorios claros, predecibles y simples.
La colaboración público-privada es esencial: El éxito de la implementación chilena se debió en gran medida a la colaboración previa entre SII, Aduanas y las plataformas digitales. Los agentes de aduana y sus organizaciones gremiales deben participar activamente en procesos de reforma regulatoria para asegurar que los diseños normativos sean operativamente viables.
La transformación digital es el futuro: Gestionar millones de transacciones de comercio electrónico solo es posible con sistemas digitales robustos. Los profesionales que dominen estas tecnologías tendrán ventajas competitivas decisivas. La capacitación en herramientas digitales, plataformas de e-government, inteligencia artificial aplicada a clasificación arancelaria y análisis de datos masivos debe ser prioridad.
La especialización sectorial será cada vez más valiosa: No todos los agentes de aduana necesitan ser expertos en comercio digital, pero aquellos que elijan especializarse en este campo tendrán oportunidades significativas. El mercado está creciendo exponencialmente y la complejidad regulatoria también. Hay espacio para profesionales altamente especializados que puedan ofrecer servicios de asesoría sofisticados a plataformas digitales, importadores de alto volumen y otros actores del ecosistema.
Conclusión: El Comercio Digital Madura y se Regula
La eliminación de exenciones arancelarias en Chile (2025) y la Unión Europea (2026) marca el fin de una era: la era del comercio digital como zona gris tributaria. Durante años, plataformas como Shein, Temu y AliExpress operaron aprovechando lagunas regulatorias diseñadas para otra época, generando competencia desleal contra comercios locales que sí cumplían con todas sus obligaciones tributarias.
Chile, con visión estratégica, se adelantó a la tendencia global implementando su reforma en octubre de 2025. El primer año de operación ha demostrado que es posible regular el comercio digital sin colapsar la logística, logrando 76,7% de cumplimiento desde el primer mes y recaudando millones de dólares mensuales. El modelo chileno, más simple y predecible que el europeo, se ha convertido en referencia internacional.
Europa, con su reforma de 2026, sigue un camino similar aunque con mayor complejidad regulatoria. La combinación de IVA variable, tasas fijas de tramitación y aranceles desde el primer euro generará cargas tributarias significativamente mayores que en Chile, pero persigue los mismos objetivos: equidad tributaria, recaudación fiscal y control aduanero efectivo.
Para los profesionales del comercio exterior, especialmente los agentes de aduana, estas reformas representan un momento de transformación. El comercio digital ha madurado, se ha profesionalizado y se está regulando. Quienes entiendan estos cambios, inviertan en capacitación especializada, dominen las herramientas tecnológicas emergentes y ofrezcan asesoría estratégica más allá de la tramitación básica serán quienes prosperen en esta nueva era del comercio internacional.
La experiencia chilena demuestra que la regulación inteligente del comercio digital es posible. La implementación europea en 2026 confirmará si la tendencia global hacia la convergencia regulatoria se consolida. Y mientras tanto, millones de consumidores alrededor del mundo seguirán comprando online, pero ahora pagando los impuestos que corresponden, en un sistema más justo, más transparente y más sostenible para todos los actores involucrados.