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2026: La mayor reestructuración del comercio global en décadas y sus implicancias para Chile

por | Ene 8, 2026 | Marítimo, Nacional

Nuevas regulaciones en aranceles, e-commerce transfronterizo, carbono y transporte marítimo transforman el panorama del comercio exterior 

Cámara Aduanera de Chile – Enero 2026

El año 2026 marca un punto de inflexión en el comercio internacional. Una serie de nuevas regulaciones que entraron en vigor este mes están reconfigurando las reglas del juego global, afectando desde pequeños vendedores de e-commerce hasta grandes exportadores de materias primas. Según la Organización Mundial del Comercio, el crecimiento del comercio global fluctuará entre 0.5% y 0.8% este año, y datos de la Academia China de Cooperación Económica y Comercial Internacional indican que aproximadamente el 68% de las empresas exportadoras serán directamente impactadas por estos ajustes de política.

Para Chile, país cuya economía depende críticamente del comercio exterior, comprender estas transformaciones y adaptar estrategias operativas no es opcional.

El fin de una era: adiós a los paquetes de bajo valor sin impuestos

Uno de los cambios más disruptivos afecta directamente al comercio electrónico transfronterizo. La Unión Europea, Japón y Tailandia han eliminado simultáneamente sus políticas de exención fiscal para envíos de bajo valor, poniendo fin a un modelo de negocio que prosperó durante la última década.

La Unión Europea ha eliminado la exención arancelaria para paquetes valorados bajo €150, implementando en su lugar un esquema de aranceles de 5-12%, un IVA promedio del 21% y una tarifa fija de €2 por artículo. Esta combinación de medidas erosiona significativamente la ventaja competitiva de precio que caracterizó al e-commerce transfronterizo.

Japón, por su parte, canceló la exención del impuesto al consumo para importaciones bajo 10,000 yenes, lo que representa un incremento de costos operativos de entre 30% y 50% para vendedores extranjeros. Considerando que los vendedores chinos representan el 90% del mercado japonés de importaciones de bajo valor, se estima que aproximadamente el 20% de vendedores pequeños y medianos abandonarán este mercado.

Tailandia implementó una política aún más restrictiva, aplicando un 10% de arancel más un 7% de IVA a todas las importaciones, sin importar su valor.

Para las empresas chilenas de e-commerce que venden a estos mercados, especialmente productos artesanales, alimentos gourmet y artículos de diseño, el impacto será considerable. Estimaciones de la industria sugieren un aumento promedio de costos operativos de entre 25% y 40%.

El CBAM europeo: el precio del carbono llega al comercio internacional

El Mecanismo de Ajuste de Carbono en Frontera (CBAM) de la Unión Europea entró oficialmente en operación completa el 1 de enero de 2026, representando el primer esquema integral de imposición de costos de carbono en el comercio internacional.

El CBAM cubre cinco sectores críticos: acero, cemento, fertilizantes, aluminio y electricidad. Según cálculos de la Comisión Europea, este mecanismo incrementará los costos de productos importados relacionados en un 12-20%. La implementación será gradual: un 10% del costo de carbono se pagará en 2026, alcanzando la aplicación completa en 2029.

Para Chile, este mecanismo tiene implicancias directas e indirectas. Directamente, las exportaciones chilenas de acero, fertilizantes y productos relacionados enfrentarán estos costos adicionales, estimados en aproximadamente $56 mil millones a nivel global. Las empresas siderúrgicas chilenas que exportan a Europa deberán calcular y pagar por la huella de carbono de sus productos.

Indirectamente, el CBAM transforma la competitividad relativa de diferentes países proveedores. Chile, con una matriz energética cada vez más renovable, podría tener ventajas competitivas frente a competidores con matrices más intensivas en carbono, siempre que las empresas puedan certificar adecuadamente sus emisiones.

Divergencia arancelaria: China reduce, México eleva

El panorama arancelario global muestra una tendencia divergente que las empresas chilenas deben monitorear cuidadosamente.

China implementó reducciones arancelarias en 935 productos, particularmente en manufactura de alta tecnología (reducción de 15-25%) y productos energéticos (8-12%). Este ajuste impactará aproximadamente 3.2 billones de yuanes en comercio de importación, generando ahorros de costos de aproximadamente 42 mil millones de yuanes anuales en sectores relacionados.

Para importadores chilenos, esto representa una oportunidad: productos chinos en categorías como reductores de velocidad de precisión, dispersiones de fotoresistencia, petróleo crudo y gas natural serán más competitivos. Empresas que dependen de estas importaciones para sus procesos productivos deberían revisar sus cadenas de suministro.

Por otro lado, México impuso aranceles adicionales de 10-50% sobre 1,463 tipos de productos provenientes de países sin tratados de libre comercio, incluyendo China, Corea del Sur e India. Aunque Chile mantiene un TLC con México, este cambio modifica la dinámica competitiva regional. Competidores asiáticos enfrentarán costos significativamente mayores, lo que podría abrir espacios para exportadores chilenos en el mercado mexicano, particularmente en textiles (que enfrentan aranceles promedio del 25%) y electrónicos (15-30%).

Controles de exportación e importación más estrictos

Más allá de los aranceles, múltiples países han fortalecido controles en sectores específicos, aumentando la complejidad del cumplimiento normativo.

China implementó un sistema de licencias de exportación para 300 productos de acero codificados, añadiendo un paso burocrático para exportadores de este sector. Estados Unidos estableció prohibiciones de importación para productos acuáticos de 46 países, mientras que la Unión Europea implementó regulaciones anti forestación que restringen la importación de productos agrícolas de áreas donde se practica tala prohibida.

Indonesia, por su parte, decretó que el 100% de las ganancias en divisas extranjeras de exportadores forestales y pesqueros deben permanecer en el país, una política que se espera impacte aproximadamente $2.8 mil millones en exportaciones anuales y complica las operaciones financieras de empresas internacionales.

Para empresas chilenas del sector acuícola, estas regulaciones representan tanto riesgos como oportunidades. La exclusión de 46 países del mercado estadounidense podría abrir espacios adicionales para el salmón chileno, siempre que se mantengan los estándares de certificación requeridos.

Transporte marítimo: nuevas regulaciones para baterías de litio

El Código IMDG (International Maritime Dangerous Goods) fue enmendado, actualizando las regulaciones para el transporte de baterías de litio y vehículos eléctricos. Simultáneamente, se fortalecieron los requisitos de seguridad para la navegación polar.

Para Chile, importante productor de litio, estas regulaciones tienen implicancias directas en la cadena de valor. El transporte marítimo de productos de litio, tanto en forma de concentrados como de productos procesados, deberá ajustarse a estándares más estrictos, potencialmente incrementando costos logísticos.

Adicionalmente, múltiples puertos globales han ajustado sus tarifas: Rusia incrementó las tarifas portuarias en 15%, Bélgica las revisó al alza en 1.91%, y el Reino Unido implementó nuevas tasas para el manejo de contenedores en puertos de exportación. Corea del Sur, por su parte, implementó un sistema de incentivos ambientales ESI en el puerto de Busan.

Aunque estos ajustes individuales parecen menores, en conjunto representan un incremento estructural en los costos de la logística marítima global.

Estrategias de adaptación para empresas chilenas

Frente a este panorama de complejidad creciente, las empresas chilenas del sector de comercio exterior deben adoptar estrategias proactivas:

Diversificación de mercados: La sobre-dependencia de mercados específicos amplifica los riesgos de cambios regulatorios. Se recomienda mantener la participación de ventas en mercados clave bajo el 40% del total.

Inversión en cumplimiento normativo: Estimaciones de organizaciones profesionales indican que un sistema robusto de cumplimiento puede reducir las pérdidas por riesgos de política en 30-50%. Esto incluye certificaciones de producto, cumplimiento fiscal y estándares ambientales.

Aprovechamiento de ventajas comparativas: Chile tiene una matriz energética cada vez más limpia. Empresas que puedan certificar sus huellas de carbono reducidas tendrán ventajas competitivas en mercados como la UE bajo el esquema CBAM.

Adaptación del e-commerce: Para vendedores transfronterizos, las estrategias exitosas incluyen aumentar el valor promedio de pedidos por encima de umbrales de política, establecer redes de almacenamiento local, y desarrollar productos personalizados de alto valor.

Complejidad como nueva normalidad

La complejidad del comercio global se proyecta aumentará entre 35-45% durante 2026. Para empresas chilenas, esto no es una anomalía temporal sino la nueva normalidad del comercio internacional.

Las empresas que interpreten estos cambios como amenazas existenciales probablemente enfrentarán dificultades. Aquellas que los vean como reconfiguración del panorama competitivo, identificando oportunidades en medio de la complejidad, estarán mejor posicionadas.

La Cámara Aduanera de Chile recomienda a sus asociados establecer mecanismos de monitoreo de política trimestral y realizar evaluaciones estratégicas semestrales, asegurando que sus operaciones permanezcan competitivas en el mercado internacional dinámico de 2026.


Este análisis se basa en información de organismos multilaterales, regulaciones oficiales de países y regiones mencionadas, y estimaciones de organizaciones especializadas en comercio internacional.

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