La Cámara Aduanera de Chile A.G. y la Federación de Dueños de Camiones de la Región de Valparaíso (Fedequinta) sostuvieron una reunión para establecer una hoja de ruta conjunta orientada a introducir modificaciones necesarias en la Resolución del Servicio de Impuestos Internos (SII) que modifica la Guía de Despacho Electrónica. La norma, aprobada en noviembre de 2025, tenía prevista su entrada en vigencia el 1 de mayo de 2026, fecha que fue postergada hasta el 1 de noviembre del mismo año tras las gestiones de ambas organizaciones, que alertaron sobre sus efectos sobre la cadena logística del país.
El presidente de la Cámara Aduanera, Felipe Serrano Solar, reconoció el valor del objetivo de la norma —mejorar la seguridad de la carga y la trazabilidad en el traslado— pero fue preciso en señalar sus límites de aplicación al comercio exterior: «Acá estamos movilizando contenedores y carga suelta de gran volumen. Esto es diferente a trasladar carga general de una bodega a un determinado cliente». La preocupación específica es que la resolución, al quedar sin ajustes regulatorios, puede derivar en sanciones para operaciones que responden a dinámicas estructuralmente distintas al transporte doméstico general.
El presidente de Fedequinta e integrante de la directiva de la Confederación Nacional de Transporte de Carga, Iván Mateluna, fue aún más directo al describir el problema operacional: la rigidez de la norma impide cambiar el camión o el conductor cuando una contingencia en ruta así lo exige —como un vehículo con falla mecánica— abriendo la posibilidad de multas del fiscalizador de carretera. «Esta resolución no lo permite. Esta rigidez no nos deja trabajar operativamente con eficiencia», señaló.
Como resultado de la reunión, ambos gremios suscribieron un documento conjunto que condensa sus propuestas al SII en cinco puntos: mantener la dinámica de la operación logística y portuaria —en contraposición a la visión estática que presenta la norma—; fomentar la seguridad mediante la Guía de Despacho Resumida, que omite datos sensibles de la carga; reconocer que en el comercio exterior no siempre es posible detallar el horario exacto de salida de una mercancía; habilitar de manera segura los cambios de conductor y vehículo ante contingencias en ruta; y mantener la trazabilidad como principio central pero bajo condiciones operacionalmente viables.
Ambas organizaciones aguardan una audiencia con el SII para discutir estas modificaciones antes de que la norma entre en rigor en noviembre.